domingo, 22 de abril de 2018

Entrevista al escritor Pablo Sapag, autor de "Siria en Perspectiva".

Análisis sobre los siete años de conflicto en Siria. Apreciaciones sobre Afrín y Goutha Oriental. Papel de occidente: sanciones, intervención militar, propaganda... Incluido los trucos y las manipulaciones de organizaciones como los Cascos blancos. A su vez, el profesor y escritor, nos aproxima a la realidad compleja de siria, el multiconfesionalismo de un país diverso y los choques entre el modelo sirio y el eje imperialista o los vecinos teocráticos. Finalmente nos hablará de Siria hoy y la Siria que tendrá que venir mañana. Un pueblo, el sirio, que reconstruirá su futuro mientras se reconstruye en el proceso. 




domingo, 1 de abril de 2018

Siria: una guerra hecha con tiros y otra con falsas noticias.

Jeremy Salt


La propaganda de los medios de comunicación corporativos contra Siria es una avalancha que no parece terminar nunca. La política gubernamental y la política de los medios de comunicación se han unido ahora en una única política de apoyo a “la oposición” y de hostilidad incesante hacia “el régimen” y todos aquellos que han acudido en su ayuda, especialmente Rusia.

La histeria en Estados Unidos por la supuesta y no completamente probada interferencia rusa en las elecciones de Estados Unidos está llegando ahora al punto de un enfrentamiento abierto con Rusia. Gran Bretaña se ha subido al carro con su supuesta y no probada acusación sobre la implicación oficial rusa en el envenenamiento con armas nerviosas de un antiguo espía, a quien Rusia no podría tener ningún interés concebible por eliminar.

Siria se encuentra en el epicentro de esta campaña mundial de miedo, odio y amenazas. Durante la mayor parte de los últimos siete años, el derrocamiento del gobierno de Damasco ha sido el objetivo central de los gobiernos que se hacen pasar por “amigos” del pueblo sirio. Pero desde la intervención rusa con apoyo aéreo en 2015, el “cambio de régimen” ha dado paso a la determinación de detener a Rusia. La motivación es totalmente negativa. No se puede permitir que Rusia gane en Siria ni en ningún otro lugar y, con este fin, se puede decir cualquier mentira y permitir cualquier distorsión de las noticias. 

Nunca antes las “noticias” habían merecido menos esa designación. Los medios de comunicación han pisoteado los principios básicos del periodismo. No informan de las noticias sin temor ni favoritismo y no protegen a las personas de las mentiras y la manipulación de los gobiernos. En realidad promueven esas mentiras. No representan los intereses del pueblo, sino los designios de los gobiernos -a menudo malévolos- y los intereses creados que los respaldan. El santificado lema del New York Times, “Todas las noticias que sean aptas para publicar”, necesita ser reemplazado por algo más contemporáneo, más sintonizado con el falso ciclo de “noticias” en el que todos estamos atrapados; quizás “Toda la mierda que es apta para publicar”. Lo que se está publicando -sin duda sobre Siria y todo lo que tenga que ver con Rusia- es propaganda de alto rango diseñada para fomentar el apoyo al choque y posiblemente a la guerra con Rusia.

Esto se ha puesto de manifiesto una vez más en la negativa de los medios de comunicación a informar sobre el descubrimiento de una fábrica de armas químicas de Jaysh Al-Islam en la Guta oriental. Las acusaciones de ataques con armas químicas por parte del “régimen” se han hecho de forma intermitente desde el inicio de la guerra contra Siria en 2011. Ninguno ha sido corroborado. Todas las pruebas apuntan en la otra dirección. Los takfiríes estaban experimentando sometiendo a conejos a la exposición con armas químicas casi en cuanto comenzó la guerra. Pronto pasaron a las personas. Después de que Barack Obama declarara su “línea roja” en 2013, se esforzaron por empujar sus ataques más allá de ella a lo largo de 2013 (incluyendo Jan Al-Assal y Adra en marzo) culminando en la atrocidad cometida en las afueras de Damasco en agosto.

Se culpó al “régimen” y Obama estuvo a punto de lanzar un ataque militar contra Siria antes de ser persuadido por las agencias de inteligencia de que la evidencia no estaba allí y de que Estados Unidos estaba siendo empujado a una trampa por una operación de “bandera falsa”. La falsedad de la acusación hecha contra el gobierno sirio fue expuesta por la evidencia científica y el periodismo de investigación de Seymour Hersh, que ahora es persona “non grata” en todo el espectro de los medios corporativos estadounidenses, tanto “liberal” como de derechas. A pesar de su extraordinario historial, que se remonta a sus reportajes sobre la masacre de My Lai en Vietnam en 1968, ahora tiene que buscar editores fuera de su propio país. 

En abril de 2017 un aparente “ataque” con armas químicas contra Jan Sheijun, en la provincia de Idlib, fue seguido unos días después por un ataque con misiles estadounidenses contra la base aérea desde la que supuestamente se habían lanzado los productos químicos. Sin visitar el sitio, un informe conjunto de la Organización para la Prevención de Armas Químicas (OPAQ) y la ONU concluyó que el sarín había sido arrojado desde el aire sobre Jan Sheijun y que el gobierno sirio era el responsable. Las fuentes dijeron haber visto un avión sirio que incluía a los Cascos Blancos, una organización incrustada entre los takfiríes en todo Siria, y “observadores” en la ciudad de Jan Sheijun, infiltrada y ocupada por el grupo terrorista Hayat Tahrir Al-Sham.


Estados Unidos y Francia también proporcionaron información que implicaba al gobierno sirio. Muestras del producto químico de Jan Sheijun sólo podían haber sido suministradas por los takfiríes, o por fuentes autorizadas por ellos. Las muestras fueron tomadas en Turquía, un aliado de Estados Unidos en la campaña contra el gobierno sirio, antes de las pruebas de laboratorio, lo que plantea preguntas obvias sobre la fuente de las muestras y la “cadena de custodia”. El tamaño del cráter y el recipiente metálico en el que se habían colocado los productos químicos indicaban un escenario más probable, que había sido explotado en el suelo, no arrojado desde un avión.

Objetivamente, Estados Unidos y sus aliados no defienden al pueblo al que teóricamente se han comprometido a destruir, sino a los grupos takfiríes, ideológicamente iguales al Califato Islámico, que siguen manteniendo sus posiciones a pesar de los avances del ejército sirio. Ellos son efectivamente las tropas de primera línea de los gobiernos occidentales y sus aliados del Golfo, su verdadera naturaleza oculta, por más referencias engañosas que hagan a la “oposición” y a los “rebeldes”. Ahora están a punto de ser derrotados en la Guta oriental, y de ahí el creciente “crescendo” de ataques contra el “régimen” sirio y la amenaza por parte de Estados Unidos de una intervención militar directa. La dirección retórica la ha tomado Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante la ONU, que ahora ha ampliado el tema diciendo al Consejo de Seguridad que, a menos que se tomen medidas concretas, “Rusia podría utilizar estas armas aquí en Nueva York o en cualquier país que forme parte de este Consejo”.

Considerando la naturaleza no completamente probada de todas estas acusaciones de ataques con armas químicas por parte del gobierno sirio “respaldado por Rusia”, tan estridentes como infundadas, es significativa la negativa de los gobiernos “occidentales” y de los medios de comunicación corporativos a reconocer la dura evidencia que se acaba de producir sobre la producción de armas químicas en Siria.

En los últimos días, el ejército sirio ha encontrado una fábrica de armas químicas abandonada por Jaysh Al-Islam en la aldea de Al-Shiffuniyya oriental. El material incluye estanterías cargados con botellas de productos químicos y filas de barriles de plástico, en lo que parece ser una cámara de mezcla subterránea, un gran tambor metálico con el logotipo del fabricante estampado en el lateral (“Hill-Rom Mediplus Air Plant”), una gavilla de cajas con el logotipo de Jaysh Al-Islam y lo que parecen ser instrucciones para la mezcla de productos químicos. Fundada en 1829, la empresa Hill-Rom fabrica equipo médico con el lema “Del hospital a casa”. Es obvio preguntar por la manera en que sus productos (otras máquinas llevaban el nombre de la empresa) han terminado en la Guta oriental; la respuesta podría estar en las operaciones de Hill-Rom en Arabia saudí, el principal patrocinador de Jaysh Al-Islam. 

Los periodistas extranjeros estuvieron presentes en la Guta oriental para informar sobre la apertura del “corredor humanitario”. Ninguno parece haber respondido a la invitación del gobierno sirio para visitar Al-Shiffunia. Sharmine Narwani fue a informar debidamente sobre lo que vio en la fábrica, así como sobre los exuberantes cultivos que había en lo que se supone que es una región hambrienta de alimentos bajo el asedio. Con sus informes y comentarios, Sharmine Narwani, Vanessa Beeley y Eva Bartlett han expuesto completamente la naturaleza fraudulenta de la corriente principal de “información” sobre la crisis en Siria. La lista de medios de comunicación corporativos que ignoraron por completo esta dura evidencia de la fabricación de armas químicas incluye a los siguientes, en ningún orden en particular, según un estudio de sus sitios de internet: Al-Jazira, Washington Post, New York Times, BBC, The Guardian, la red ABC (Estados Unidos) y ABC (Australia), CNN, CBC (Canadá) y el Daily Telegraph (Londres).

Todos ellos deseaban que Theresa May expulsara a 23 diplomáticos rusos sobre la base de acusaciones no probadas, y el Washington Post también destacó: “Aislados y vulnerables: una mirada a la Guta, el enclave controlado por los rebeldes bajo asedio”, pero la fábrica de armas químicas establecida por estos “rebeldes” no fue mencionada por ninguno de ellos. Jaysh Al-Islam ha admitido haber usado armas químicas (contra los kurdos) y puede haberlas usado contra grupos takfiríes rivales antes de tomar el control de Guta oriental en 2013. Las recientes acusaciones de ataques con armas químicas en la Guta, diseñadas para implicar al gobierno sirio, indican que esta fábrica es casi con certeza la verdadera fuente.

Se supone que el trabajo de los medios de comunicación es la exposición de mentiras, no su empaque para el consumo público. No se trata de que nos engañen porque las mentiras que se contaron sobre Irak y Libia no eran mentiras sofisticadas. Eran mentiras obvias, mentiras risibles. El “dossier dudoso” de Tony Blair era un dossier de bufones. Cualquier inteligencia razonable podría haberlo visto. El hecho de que Colin Powell blandiera un frasco de ántrax lleno de azúcar glasé o polvo de talco y su oscura referencia a que los misiles de Saddam estaban escondidos detrás de palmeras datileras era pura comedia: Peter Sellers habría muerto riendo si no hubiera muerto ya.

El problema no es la falta de capacidad de los medios de comunicación para llegar a la verdad, sino su desinterés por la verdad, a favor de políticas gubernamentales basadas en la mentira y el engaño. Lo que se obtiene de este acuerdo sólo lo sabrán los propietarios y editores, no los periodistas que necesitan su trabajo y pueden estar en desacuerdo con la línea editorial. En los últimos siete años, los medios de comunicación se han apoderado de todo lo que pueda perjudicar al gobierno sirio o, alternativamente, promover los intereses de los “rebeldes”Algunas de las informaciones erróneas son tan extremas que hay que sospechar que los periódicos proporcionan cobertura periodística a los agentes de inteligencia, como han hecho en el pasado. 

Los medios de comunicación corporativos siempre han tenido un historial desigual, pero sobre Irak, Libia y Siria se ha convertido en un brazo propagandístico de la política gubernamental, a costa de perder lectores y televidentes y destruir los últimos remanentes de confianza que alguien pudiera tener en ellos cuando se trata de cuestiones críticas de política exterior.


Publicado originalmente en: Movimiento Político de Resistencia

lunes, 19 de marzo de 2018

Los «rebeldes moderados» de la Ghouta.

por Thierry Meyssan

En momentos en que las fuerzas de la República Árabe Siria liberan la Ghouta Oriental y un promedio de 800 civiles por hora encuentran refugio en las zonas bajo control del gobierno de Damasco, ofrecemos un estudio sobre los elementos que las potencias occidentales califican como «rebeldes moderados».

Los medios de difusión occidentales aseguran que Siria y Rusia están masacrando valientes demócratas en la Ghouta Oriental.
Según los gobiernos del Reino Unido y Francia, se trata de tres grupos armados: Yesh al-Islam (Ejército del Islam), la Legión Rahman y Ahrar al-Sham.
Por el contrario, según Siria y Rusia, los nombres de esos tres grupos no designan ideologías diferentes. Esas tres entidades en realidad no defienden una idea de lo que debe ser Siria sino los intereses de quienes las patrocinan. Sólo se han reagrupado para tratar de aprovechar la aprobación de la Resolución 2401 y bajo la presión de la ofensiva militar contra ellas.
Muchas cifras circulan actualmente sobre las cantidades de elementos armados que cuenta cada uno de esos tres grupos. Esos datos son tan imposibles de verificar que la ONU ha renunciado a cuantificar esos elementos. Si bien los civiles son sirios, se desconoce la nacionalidad de los elementos armados. Cierto número de esos elementos son sirios, a menudo individuos provenientes de la delincuencia. Pero muchos otros son extranjeros (y, por definición, no pueden ser considerados entonces como «rebeldes sirios»). También en ese aspecto, las cifras que circulan son imposibles de verificar.
Sobre esos grupos sólo dos cosas se saben con certeza:

- En primer lugar, el armamento que poseía uno de ellos, Yesh al-Islam, en 2015. Es un dato un poco antiguo pero verificable gracias al video de un desfile militar que su jefe organizó en 2015 en la Ghouta. Ese grupo hizo participar en aquel desfile 4 blindados y unos 2 000 hombres, o sea 10 veces menos efectivos de los que dice tener.



- Lo otro que se conoce de esos grupos, se sabe por lo que ellos mismos comunican, o sea sus logotipos, banderas y declaraciones que publican en sus sitios en internet, cuentas en Twitter y a través de sus voceros.
Yesh al-Islam o «Ejército del Islam»
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El logotipo de Yesh al Islam o “Ejército del Islam”
Yeish al-Islam, o sea el «Ejército del Islam», es el único de esos grupos que cuenta con implantación local. Fue creado en septiembre de 2013 por la familia conocida como Alloush, Allouche o Alushe a partir de otro grupo armado llamado la «Brigada del Islam» y siguiendo el esquema de una banda que imponía su ley a los comerciantes de la Ghouta [1], sin vacilar en ejecutar públicamente a quienes cuestionaran su control.
Yesh al-Islam estuvo dirigido inicialmente por Zahran Alushe, hijo del predicador Abdallah Alushe, miembro de la Hermandad Musulmana refugiado en Arabia Saudita. Zahran Alushe estuvo en prisión, desde 2009 hasta 2011, por ser miembro de la Hermandad Musulmana. Fue liberado en el marco de una amnistía general decretada por el presidente sirio Bachar al-Assad, a pedido de varios países. Zahran Alushe sembró el terror en Damasco durante años proclamando que iba a «limpiar» la ciudad. Cada viernes [2] anunciaba los ataques que sus hombres iban a perpetrar contra la capital. En 2013 secuestró varias familias alauitas [3] en la localidad de Adra. Utilizó a algunos de aquellos alauitas como escudos humanos y a otros los paseó en jaulas antes de ejecutar a los hombres como ejemplo del destino que tenía previsto para los «infieles». Después de su muerte, durante un ataque aéreo, su sucesor fue un hombre de negocios, el jeque Isaam Buwaydani, alias «Abu Hamam».
Mohamed Alushe, primo de Zahran Alushe, se hizo célebre como «guardián de las buenas costumbres». Creó el «Consejo Judicial Unificado» que impuso a todos los pobladores de la Ghouta la versión saudita de la sharia [ley islámica]. Se le conoce principalmente como organizador de ejecuciones de homosexuales, lanzándolos desde los techos de inmuebles. Este glorioso personaje representa a Yesh al-Islam en las negociaciones de la ONU en Ginebra.
La familia Alushe vive hoy confortablemente instalada en Londres.
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El escudo de la “Brigada del Islam” (a la izquierda) fue modificado para convertirlo en escudo de Yesh al-Islam, el “Ejército del Islam”, cuando ese grupo armado fue creado con los miembros del primero.
En el momento de su creación, Yesh al-Islam reunió unos 50 grupúsculos armados. En un comunicado ampliamente divulgado en Asia, Yesh al-Islam se presentó como el defensor de los musulmanes y llamó a los musulmanes del monde entero a enrolarse en él para venir a Siria a participar en la yihad.
En julio de 2017, como resultado de una mediación de Egipto y Arabia Saudita, Yesh al-Islam aceptó reconocer la Ghouta Oriental como «zona de desescalada» bajo control ruso.
Su cuenta de Twitter en inglés es http://twitter.com/islamarmy_eng3
Su sitio web es http://twitter.com/islamarmy_eng3
Su canal de YouTube acaba de ser cerrado.
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En esta captura de pantalla del sitio web de Yesh al-Islam (consultado el 15 de marzo de 2018) aparece una plegaria contra los no sunnitas, sean cristianos, judíos o musulmanes de otras denominaciones (chiitas o alauitas).

Faylaq al-Rahman o «Legión del Eternamente Misericorde»

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Logo de Faylaq al-Rahman (“Legión del Eternamente Misericorde”)


Faylaq al-Rahman, o sea «La Legión del Eternamente Misericorde», es un grupo mercenario de Qatar, que le aporta armamento moderno, principalmente RPG [4]. Se compone masivamente de extranjeros.
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El caligrama de Faylaq al-Rahman (“Legión del Eternamente Misericorde”) incluye un “subtítulo” en inglés «Al-Rahman Corps», lo cual indica que se dirige a los yihadistas occidentales que no leen el árabe.


Su cuenta en Twitter, http://twitter.com/alrahmancorps, divulga constantemente videos de elogio a quienes se dedican al terrorismo.

Ahrar el-Cham o «Movimiento Islámico de Hombres Libres del Levante»

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Logo de Ahrar al-Cham (Movimiento Islámico de Hombres Libres del Levante)


Ahrar al-Cham, forma abreviada de Harakat Ahrar al-Cham al-Islamiyya, se traduce como «Movimiento de Hombres Libres del Levante». La mención de «hombres libres» no se refiere aquí a la «libertad» en el sentido general de esa palabra. No se trata de hombres «liberados» de una dictadura sino de individuos que se consideran «liberados» de su condición humana por la práctica del islam salafista. Para evitar cualquier duda sobre la interpretación del término, el logo incluye un minarete.
Ese grupo, muy internacionalizado, fue creado por egipcios cuando Hosni Mubarak fue derrocado por Estados Unidos [5]. Varios miembros sirios de la Hermandad Musulmana, encarcelados en Siria por ser miembros de esa cofradía terrorista, se unieron a Ahrar al-Cham en 2011, también después de ser liberados a pedido de terceros países. Entre esos individuos hay ex colaboradores de Osama ben Laden en Afganistán y luego en Yugoslavia. Esto último explica su afinidad con los talibanes afganos, a quienes citan a menudo como ejemplo de práctica de la fe.
En todas sus publicaciones, Ahrar al-Cham se define como un «movimiento islámico completo, que lucha por Alá y defiende la religión».

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La bandera de Ahrar al-Cham, en manos de un jinete en un desfile militar.


Ahrar al-Cham está encabezado por Hassan Sufan, alias «Abu al-Bara», quien pasó una decena de años en la cárcel por ser miembro de la Hermandad Musulmana.
El “ministro de Exteriores” de Ahrar al-Cham, Labi al-Nahhas, viaja libremente por todo Occidente. Es un británico, oficial del MI6 –el servicio de inteligencia exterior de Su Majestad. En julio de 2015, Labib al-Nahhas publicaba tribunas en el Washington Post (Estados Unidos) y el Daily Telegraph (Reino Unido).
Ahrar al-Cham está respaldado por Qatar y Turquía. Emiratos Árabes Unidos lo considera una organización terrorista.
El sitio web de Ahrar al-Cham es ahraralsham.net
Su cuenta en Twitter: http://twitter.com/ahrar_alsham_en
También dispone de un canal YouTube: http://www.youtube.com/channel/UCCAgcKXwipFldow9ipQH2oA/videos

Puntos comunes entre estos tres grupos armados

No existen diferencias ideológicas entre estos tres grupos armados. Los tres reivindican el pensamiento de la Hermandad Musulmana [6]. Según ellos, la vida cotidiana se divide entre lo que es lícito –a la luz del islam que ellos promueven– y lo que no lo es.
Existe, sin embargo, alguna diferencia entre estos tres grupos armados en cuando a como pueden llegar a tratar a quienes no comparten sus puntos de vista. En todo caso, es imposible vivir en zonas bajo su control sin ser sunnita.
Como todos los elementos armados de la «revolución islámica», los miembros de estos tres grupos a menudo cambian de bandera y los tres grupos suelen combatir frecuentemente entre sí o concluir alianzas efímeras. Sería absurdo, basarse en esas fugaces alianzas para tratar sacar conclusiones de fondo. Lo más que pueden decirse es que los enfrentamientos y alianzas entre estos tres grupos armados son puramente circunstanciales y obedecen sobre todo a querellas territoriales entre sus jefes y al oportunismo reinante entre sus elementos.
Estos tres grupos, al igual que muchos más, disponen de banderas y logos bien diseñados y difunden videos de calidad. Todo ese material de propaganda se concibe en el Reino Unido, que se dotó en 2007 de una unidad dedicada a la propaganda de guerra –la Research, Information and Communications Unit (RICU)– dirigida por el oficial del MI6 Jonathan Allen. A partir del incidente químico registrado en la Ghouta en el verano de 2013, la RICU ha venido financiando una empresa exterior que asiste a los grupos armados en materia de propaganda. En esa asistencia, que comenzó con los grupos armados que operan en Siria y ahora se ha extendido a la guerra contra Yemen, participó inicialmente la firma Regester Larkin y posteriormente la empresa Innovative Communications & Strategies (InCoStrat). Ambas firmas trabajan bajo la dirección de un oficial del MI6, el coronel Paul Tilley.
El ya mencionado agente Jonathan Allen, cuyo grado no conocemos, se ha convertido en el número 2 de la misión permanente británica en la ONU. Es precisamente Jonathan Allen quien encabeza en este momento, en el Consejo de Seguridad de la ONU, la embestida contra Rusia y Siria.
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El oficial de los servicios secretos británicos y “encargado de negocios” de Su Majestad, Jonathan Allen (al micrófono), durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU. A su lado, su fiel escudero, Francois Delattre, embajador de Francia.
[1] La Ghouta es la apelación que recibe en Siria el cinturón de verde de la capital siria, Damasco. Ese espacio designado como la Ghouta es parte de la provincia llamada Damasco-Campo, en árabe Rif-Dimashq. Nota de la Red Voltaire.
[2] El viernes es el día de plegaria y reposo de los musulmanes.
[3] Los alauitas son sirios que, después de haber sido practicantes de una antigua religión, se convirtieron al cristianismo y, posteriormente, al islam chiita. Los alauitas consideran que sólo pueden considerarse como palabra de Dios los elementos que aparecen simultáneamente en los Evangelios (no en la Biblia) y en el Corán.
[4] El RPG es un lanzacohetes portátil personal particularmente eficaz contra vehículos blindados y como arma antitanque. Nota de la Red Voltaire.
[5] Contrariamente a la leyenda, Hosni Mubarak no fue derrocado por los manifestantes de la Plaza Tahrir sino por Estados Unidos. Mubarak dimitió por orden del embajador estadounidense Frank G. Wisner, enviado especial del entonces presidente Barack Obama. Dicho sea de paso, Frank G. Wisner es el padre adoptivo del ex presidente francés Nicolas Sarkozy.
[6] La Hermandad Musulmana es la cofradía secreta de donde provienen casi todos los líderes de los grupos terroristas islamistas del mundo. Ver mi estudio sobre la historia de la Hermandad Musulmana y su papel político internacional al servicio del Reino Unido en De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestros ojos la gran farsa de las "primaveras árabes", 2017.



Publicado originalmente en: Red Voltaire


Hemos fallado gravemente al pueblo sirio.

Por Joan Carrero


Es bastante incómodo empezar este artículo expresando mi convencimiento de que hemos fallado gravemente al sufrido pueblo sirio. Porque me refiero especialmente a nosotros, a quienes creemos en el progresismo y el soberanismo democrático. Admiramos a todos aquellos que vinieron a arriesgar su vida en España como brigadistas internacionales, conscientes del peligro que suponía el fascismo para todo el mundo. Sin embargo, el pueblo sirio, que ha sufrido una agresión tan injustificable como la que sufrió la sociedad española de entonces, no ha merecido por nuestra parte ni tan solo unas horas dedicadas a intentar descubrir en medios alternativos de información si lo que nos cuentan los grandes y “respetables” medios es cierto o si por el contrario se trata una propaganda verdaderamente criminal. En el ámbito del nacionalismo catalán merecería un estudio específico el hecho de que los medios más emblemáticos, incluidos los progresistas en cuestiones nacionales (TV3, Ara, Vilaweb…), en las internacionales se hayan alineado de un modo tan incondicional con la versión occidental, una versión por tanto de parte. 

¡Pobre Siria, cuánto sufrimiento, qué devastación! Profundas heridas, roja sangre. Una espantosa realidad. Pero ¡qué difícil es salir de nuestra propia piel y de nuestra propia cotidianidad para ponernos en la piel abierta y en la situación trágica de las víctimas! Intentar escribir sobre Siria un artículo que se salga de los agobiantes márgenes de lo políticamente correcto (¡cuánto miedo hay a discrepar y quedar al margen!) es mucho más que un reto: es como un doloroso parto. Aunque también es una obligación moral. Lo cual no le resta en absoluto dificultad. ¿Por qué llamar “conflicto” a una terrible agresión internacional (¡otra más!) cuya realidad ha sido tan escandalosamente distorsionada? Distorsión que deberíamos haber descubierto enseguida. ¿No se hizo antes en tantos otros “conflictos” -Irak, Ruanda, Congo, Afganistán, Libia…- a fin de justificar las correspondientes agresiones “liberadoras”? ¿Cómo hemos podido volver a caer de nuevo en la misma estafa? Mikel Itulain escribía ya en 2012 en un artículo sobre Siria: “Han conseguido deformar tanto la realidad y polarizarla de tal modo, que resulta incluso difícil hablar con muchas personas, incluso cultas, con normalidad y objetividad sobre asuntos internacionales. La desinformación mediática causa estragos en una sociedad”.

Los instigadores de algo tan pavoroso son, a pesar de sus seductoras formas y su culta apariencia, e incluso su máscara progresista, unos seres tan depravados que quienes conservamos algún resto de humanidad en nuestras entrañas no deberíamos resignarnos a que continúen moviéndose libremente entre nosotros. Deberíamos habernos dado cuenta de que, como ya analizaba hace años el íntegro y prestigioso periodista estadounidense Seymour Hersh, la diferencia entre la Administración Bush y la Administración Obama estriba en que la primera estaba centrada en su propio ejército y confiada en su poderosa actuación mientras la segunda ha recurrido a las “proxy wars” en las que se utiliza a terceros, en este caso a los jihadistas (o, mejor, terroristas takfiris). Como desarrollo extensamente en mi libro La hora de los grandes “filántropos”, esta última estrategia está inspirada en la llamada doctrina Brzezinski

Hasta desde el interior mismo del sistema atlantista, militares tan poco sospechosos de “radicalismo” como el coronel Pedro Baños explican: “Ciertamente, todos estos lodos vienen, estrictamente, de los polvos iniciales que se expandieron por Afganistán. En los primeros años ochenta del pasado siglo XX, la CIA norteamericana, el MI6 del Reino Unido y el ISI -el más grande de los tres servicios secretos paquistaníes- crearon, con el objetivo de expulsar a los soviéticos de este país, un grupo de extremistas y de fundamentalistas islámicos que consigue en muy pocos meses reunir a 50.000 combatientes de más de medio centenar de países. Así nace Al Qaeda […]. Pues bien, cuando en 2011 comienzan en Siria las revueltas contra Bashar al-Asad, […] a ‘alguien’ se le ocurre repetir la táctica y buscar a un grupo de personas militarmente bien preparado, […]. Así se crea, importando a los sunitas represaliados en Irak, el posteriormente autodenominado Estado Islámico que, en aquel momento se llamó Estado Islámico de Irak y Levante”. Por mi parte, insisto siempre en recordar que el gran artífice de aquella increíble operación en Afganistán fue, como él mismo confiesa con satisfacción, Zbigniew Brzezinski, el geoestratega en el que David Rockefeller depositó tanto poder. Insisto en ello porque es muy importante no perder nunca de vista quienes son aquellos que en Occidente mueven en realidad los hilos desde hace muchas décadas, aunque los “grandes” analistas y los medios globales de referencia no se refieran nunca a ellos. 

Hemos abandonado a los sirios a su suerte. Y no me refiero a los refugiados, utilizados, de modo perverso y descarado, como excusa para devastar Siria e instaurar en ella el caos que ya reina en Libia. El 7 de septiembre de 2015 El País nos “regalaba” en portada este titular en letras de gran tamaño: “La crisis de los refugiados obliga a planear bombardeos en Siria”. Así que no me refiero solo a los refugiados. Me refiero a todo el pueblo sirio. Ya sé que “lo correcto” es hablar, de un modo apolítico y aséptico, solo de refugiados y ayuda humanitaria. Pero considero que es mucho más honesto incluirlos a todos en el término pueblo. Un pueblo, el sirio, que ha sufrido aquel crimen, el crimen contra la paz, que en 1950 los Principios de Núremberg consideraron que era “algo esencialmente perverso”, ya que “iniciar una guerra de agresión [...] no es sólo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional, diferenciándose de los otros crímenes en que contiene en sí mismo la perversidad acumulada de los otros”. El distraer, en pleno siglo XXI, la atención de nuestra sociedad sobre la singular gravedad de los crímenes contra la paz, utilizando para ello la Declaración Universal de los Derechos Humanos (todos ellos individuales) y excitando nuestras emociones con conmovedoras historias particulares, es aún más grave que, en los siglos pasados, haber distraído la atención de la sociedad sobre la necesidad de justicia social utilizando para ello unos piadosos llamamientos a la caridad cristiana. 

Ante tan tremenda tragedia, deberíamos haber empezado por cuestionarnos tantos apriorisoficiales. Si fuese cierto ese falseamiento de la realidad al que me estoy refiriendo, es evidente que, como siempre, habría una causa para ello, unos intereses geoestratégicos y económicos. Pero considero que en este artículo es preferible desenmascarar primero todos esos falsos supuestos oficiales. Creo que es importante empezar por cuestionarnos la supuesta falta de legitimidad del “déspota” Bashar al-Assad. ¿Por qué hemos dado tan fácilmente por supuesto que se trataba de un “régimen” tan despótico que hasta las totalitarias monarquías absolutas del Golfo estaban legitimadas para derrocarlo financiando hordas de feroces y fanáticos terroristas takfiris? Deberíamos habernos cuestionado también desde el principio la autoridad o legitimidad moral de Estados Unidos para arrogarse una vez más el derecho a decidir qué gobierno es legítimo o no. ¿Quién decide si Bashar al-Assad es un déspota: el pueblo sirio o Estados Unidos? Unos Estados Unidos cuyo sangriento historial, desde Vietnam hasta Siria, no puede ni ser comparado con el del “régimen” sirio, tal es su desproporcionalidad.

En todo caso, si la falta de legitimidad es justificación suficiente para arrasar un país utilizando para ello decenas de miles de sangrientos mercenarios sin escrúpulos o llevando a cabo bombardeos como los que arrasaron Libia, ¿cuántas decenas de países nos quedan aún por arrasar, empezando por las “democráticas” petromonarquías del Golfo? ¿Qué están manipulando en el interior de nuestras mentes para que sean necesarias reflexiones tan elementales como estas? Son muchos los expertos de diferentes nacionalidades que (como el estadounidense Seymour Hersh) nos han recordado desde hace años la legitimidad del Gobierno sirio. En España podríamos citar a Mikel Itulain, entre otros. Veamos que dice al respecto en algunos de sus magníficos artículos:

“[…] en Siria se aprobó el proyecto de reforma de la Constitución el 26 de febrero de 2012, con un 89.4 % a favor. […] Esta constitución es secular, no basada en el Islam o en la ley islámica, no permite partidos basados en una religión, etnia, raza u otro tipo de discriminaciones. Por tanto, excluye a cualquier partido que quiera crear un estado islámico, [lo que es un serio obstáculo para el proyecto estadounidense de sustituir los regímenes laicos árabes de Túnez, Egipto, Libia, Siria y Argelia por otros controlados por la Hermandad Musulmana]. […] Además, en la constitución se protegen ciertos derechos sociales que en Estados Unidos o en Europa se han perdido o se están perdiendo, como, por ejemplo: protección estatal para las enfermedades, la invalidez o la vejez; acceso al sistema sanitario y sistema educativo gratuito a todos los niveles. Los impuestos también serán progresivos. Y ya para que nuestros dirigentes tan poco democráticos se irriten un poco más: […] Se incluyó una disposición en la Constitución que requiere que, como mínimo, la mitad de los miembros de la Asamblea del Pueblo deben ser extraídos de las filas de los campesinos y obreros (Stephen Gowans).

[…] Finalmente se celebraron en Siria Elecciones Presidenciales el 3 de junio de este año 2014, con unos resultados contundentes, una participación del 77,42 %, pese a las amenazas y sabotajes de los mercenarios islamistas y a las trabas, prohibiciones y amenazas vertidas contra los sirios que se fueron al extranjero y querían venir a votar. […] Bashar al Assad obtuvo 88,7 % de apoyo, lo que indica que un 68,67 % de los sirios, pese a todas las dificultades puestas, le votó, y competía con otros dos candidatos que eran precisamente de la cultura predominante en el país, la suní (algo que desmiente el mito de que solo un alauita puede llegar al poder ahora en Siria y de que están oprimidos la mayoría, los sunitas). […] ¿Se volvieron locos de repente los sirios o estamos ante una de las mayores mentiras de los últimos tiempos? Y ha habido unas cuantas escandalosas.

Es duro, incluso para occidente, negar que las recientes elecciones fueron un enorme éxito para el Gobierno en Damasco, eliminando la ilusión de una Siria dividida. El país estaba sumido en un conflicto prolongado no a causa de una ‘revuelta popular’, sino a causa de una premeditada guerra con mercenarios organizada por EE.UU., Israel, y Arabia Saudí (e involucrando a otros miembros de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo) ya en el 2007 -confirmado esto en el informe del periodista ganador del premio Pulitzer 2007 Seymour Hersh y titulado ‘La redirección’ (Tony Cartalucci).

[…] El garante del mantenimiento de la tolerancia, la pluralidad y el respeto a la vida de los sirios ha sido el Gobierno sirio, encabezado por Bashar al-Assad, junto a su ejército, tan demonizados en occidente. No han hecho este papel, en realidad han hecho el opuesto, favoreciendo la barbarie, los medios de comunicación occidentales, las organizaciones ‘humanitarias’ y parte de la izquierda. Es bueno recordar aquí también, ahora que está tan presente el tema de los refugiados, que el mayor número de refugiados sirios han ido hacia zonas de Siria controlados por su gobierno. Mostrando con claridad lo que realmente ocurría y ocurre en Siria. Si no es legítimo y popular el Gobierno de Siria ya me dirán cuál lo es.”

De igual modo, deberíamos habernos cuestionado las informaciones sobre los supuestos crímenes “intolerables” del “déspota”. Tras tantas, tan perversas y tan graves mentiras en Irak, Ruanda, Libia… ¿era mucho pedir? Quienes conocemos bien las anteriores conspiraciones estadounidense para demonizar y derrocar a otro “déspota”, el presidente hutu ruandés Juvénal Habyarimana, así como los muchos crímenes de falsa bandera (los conocemos en detalle por las declaraciones en la Audiencia Nacional de actores incluso directos) realizados en Ruanda por los asesinos del Frente Patriótico Ruandés (una asociación terrorista según el auto del juez Fernando Andreu), ya no caemos en aquella burda propaganda que, rápidamente y sin pruebas contrastadas, adjudica siempre al “sátrapa” sirio todo tipo de crímenes, incluidos los ataques con armas químicas y los ataques a hospitales.

Deberíamos habernos cuestionado también la calificación de “rebelión” que desde el comienzo se dio a la violencia desatada repentinamente en este país en el que desde hace mucho tiempo convivían armónicamente los más diversos grupos étnicos y religiosos. Deberíamos habernos cuestionado la certeza de que todo lo que allí está sucediendo se inició como una primavera árabe que buscaba democracia y libertad. Deberíamos habernos interesado por informaciones tan relevantes como la que aportaban personalidades como el general estadounidense Wesley Clark: el derrocamiento del Gobierno sirio (al igual que el de Libia y otros más) estaba decidido desde mucho antes que comenzasen allí las llamadas primaveras árabes. Hasta el coronel Pedro Baños reconocía que lo sucedido en Siria “de ninguna manera es algo espontáneo: se trata de un proceso absolutamente dirigido, manipulado e instrumentalizado desde el exterior”. Y sobre el porqué de esta agresión, añadía: “Desde el punto de Estados Unidos, Bashar al-Assad […] defendía un socialismo muy particular, marcadamente anticapitalista, panarabista [todo demasiado parecido a la Libia de Muhamar Gadafi] y, por supuesto, enfrentado con las monarquías del Golfo”.

En cuanto a las insistentes “informaciones” sobre lo que posteriormente ha ido ocurriendo día a día en Siria, no vale la pena ni ocuparse de ellas: están tan sistemáticamente falseadas que sería inacabable el desenmascararlas. La periodista canadiense Eva Barlett, que ha viajado en repetidas ocasiones a Siria, respondió así al periodista noruego que le preguntó sobre cuáles serían las intenciones de los medios occidentales y de las organizaciones internacionales sobre el terreno para fabricar mentiras sobre atrocidades: “Cuénteme, ¿qué organizaciones internacionales están en Alepo? [silencio por respuesta] Vale, yo se lo digo: ninguna. Estas organizaciones confían en el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que tiene su base de operaciones en Coventry, en Reino Unido, y que está compuesto por una sola persona, […] dependen de grupos poco fiables como los Cascos Blancos (SOHR) […], fundado en 2013 por un exmilitar británico y financiado con unos 100 millones de dólares por Estados Unidos, Reino Unido, Europa y otros países. […] dicen ser neutrales y, sin embargo, portan armas y se los puede ver de pie cerca de los cadáveres de los soldados sirios. Y sus grabaciones de vídeos muestran a niños que han sido reutilizados en diferentes reportajes. Puedes encontrar a una chica llamada Aia que sale en un reportaje en agosto, y sale el mes siguiente en dos localizaciones distintas. No son creíbles. El SOHR no es creíble. Activistas sin nombre no son creíbles. Tus fuentes en el terreno no las tienes. En cuanto a tu motivación, no tuya pero sí de ciertos medios corporativos, es la de cambio de régimen.”

No parece muy navideño el presente artículo, que estará en la página de Mallorcadiario durante la noche del 24 de diciembre. La misma noche en la que millones de familias cristianas celebran la Navidad. Pero, si no recuerdo mal, lo que celebramos en esa noche son unos acontecimientos que tienen que ver con las penalidades de una familia pobre que tuvo que desplazarse desde su aldea porque el imperio de turno necesitaba (como necesitan todos los imperios) censar a sus súbditos, controlarlos y recaudar. En la pequeña iglesia de nuestra Fundación no tenemos el típico crucifijo. Bueno, está presidida por un icono en el que se representa a un Pantocrator al que llamamos El Señor de la Buena Nueva. Pero por crucifijo tenemos el impresionante rostro de un famélico niño africano, pintado por nuestro querido amigo Cándido Ballester. ¿O acaso no fue aquel mismo que más tarde sería crucificado el que nos adelantó que en nuestro último día nos diría: “Lo que hicisteis [o dejasteis de hacer] a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis [o a mí me lo dejasteis de hacer]”?



Publicado originalmente en: mallorcadiario


miércoles, 14 de marzo de 2018

Dos textos que ayudan a comprender el momento actual en Siria.


A continuación publicamos dos artículos, publicados el mismo día 11 de febrero, del reportero y analista experto en Medio Oriente, Elijah Magnier, en traducción para Misión Verdad, sobre el contexto en el que el ejército sirio derribó un avión caza israelí hace pocos días y que plantea a futuro la profundización del conflicto entre las fuerzas en pugna en Medio Oriente.


El derribo del caza israelí cambia las reglas de enfrentamiento en Siria

Las defensas aéreas de Damasco derribaron su primer caza F-16 israelí en toda su historia, cambiando de un golpe las reglas de enfrentamiento (RE) con Israel, mientras envía un claro mensaje de que está dispuesto a ir a la guerra, y de que más nunca permanecerá pasivo frente a las violaciones de su espacio aéreo.
Este choque ha provocado la movilización del ejército sirio y sus aliados en Siria y el Líbano, el Hezbolá libanés. La velocidad de la reacción siria se debió a una decisión tomada de antemano al más alto nivel entre los aliados que operan en territorio sirio.
Estos consideran que la confrontación puede ser inevitable si Israel decidiera responder y declarar la guerra. La violación de la soberanía siria dejó de ser una opción abierta para Israel, y los cazas israelíes no podrán ejecutar sus vuelos habituales sobre el Levante sin consecuencias.
Más aún, también queda claro que Rusia está al tanto de la decisión siria de enfrentar a Israel, a pesar de todo lo que se ha dicho en los medios. Moscú suministra a Siria con misiles anti-aéreos, sus fuerzas dominan el espacio aéreo sobre el territorio controlado por el ejército sirio, y tiene los radares con capacidad de observar y monitorear el vuelo de cualquier aeronave israelí sobrevolando Israel, Líbano y Siria. Rusia toda vez está al tanto de cuándo el ejercito sirio dispara misiles repetidamente y enfrenta a la fuerza aérea israelí sobre los cielos sirios y las zonas fronterizas.
No es del interés ruso el ver cómo se desencadena la guerra en Siria, donde sus fuerzas están presentes sobre el terreno y en el Mediterráneo. Rusia considera que tiene el derecho de intervenir puesto que su presencia oficial sobre el territorio sirio fue a petición de, y bajo un acuerdo con, el gobierno de Damasco. Y en su papel de súper-poder, es de su interés que la tensión en la frontera siria se detenga, además de demostrar que tiene el poder de imponer la paz sobre las potenciales partes beligerantes.
Es también del interés de Moscú el llevar a Siria a responder ante las violaciones israelíes, incluso al costo de derribar un jet, especialmente cuando Rusia acusa a Washington de suministrar con misiles antiaéreos a los militantes de Faylaq al-Sham (aliados de al-Qaeda en la ciudad de Idlib y sus alrededores, al norte) con los que fue derribada la aeronave rusa sobre Idlib y el asesinato de su piloto, que se negó a rendirse a los yijadistas.
Todo esto se dio un día después de la liberación de un área de mil 200 kilómetros que volvieron al gobierno de las manos del Estado Islámico (EI) en las zonas rurales de Alepo, Homs e Idlib. Lo que libera a 15 mil soldados y oficiales del ejército sirio, además de unidades especiales, apostados ahí, a moverse a otro frente, contra Israel si es necesario, siendo al-Qaeda la única amenaza al Estado sirio.
Esto demuestra que el gobierno de Damasco -que ha permanecido en estado de guerra por más de seis años- está listo para dar la batalla contra Israel, y comenzarla ahora. La Segunda Guerra Libanesa de 2006 demostró que el poder aéreo no te asegura la superioridad ni elimina al oponente. Los militantes de Hezbolá continuaron disparando misiles y cohetes consistentemente a lo largo de los 33 días de guerra. Los miles de misiles que Irán y Rusia entregaron a Siria tan sólo el último año representan una amenaza significativa para Israel en la eventualidad de una guerra, invalidando su superioridad aérea.
El líder de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, también dijo que el nuevo frente se extenderá desde Nacura (al sur de Líbano) a los territorios ocupados en los Altos del Golán (al sur de Siria) y que decenas de miles de fuerzas amigas de países vecinos y lugares más lejanos participarán en la próxima guerra. Esto significa que Hezbolá, que tiene a todas sus fuerzas en Líbano y Siria en alerta máxima, preparado para cualquier respuesta israelí, está listo para la guerra el momento en que Tel Aviv la escale.
Es posible que Tel Aviv no quiera una guerra hoy por hoy; está confundido y no sabe qué rumbo pudiera tomar cuando su frente interno no está preparado y su ejército no irá a una batalla cuyos resultados son limitados y cuyos objetivos (desarmar a Hezbolá y destruir la capacidad militar de Siria) son inalcanzables.
Así se expresó la manifiesta confusión israelí: primero acusó a Irán de estar detrás de la escalada. A continuación su mando militar alegó que "un dron iraní se había infiltrado en el espacio aéreo israelí y fue derribado", pero el registro audiovisual enseñaba el derribo del dron en Siria en vez de Israel. Irán negó la acusación. El alto mando israelí, horas después, reconoció la caída de su F-16 debido a "razones técnicas" y la última versión que trascendió fue la correcta: el F-16 "fue derribado sobre al-Sujna", cerca de Tadmur.
Un comandante de las fuerzas aliadas en Siria me reveló que, liderados por el mando sirio, acordaron emboscar a la fuerza aérea israelí, poniendo a las aerodefensas en alerta máxima, listas para disparar. Luego se lanzó un dron hacia la frontera siria-israelí, violando el espacio aéreo para provocar la respuesta israelí. Como era de esperarse, Israel envió su F-16 para derribar al dron y fue impactado en la frontera.
De acuerdo con la fuente, es imposible que un F-16 haya sido derribado sobre Sujna (la versión israelí), claramente una mentira de acuerdo a la fuente, y fue de hecho derribado en Kiryat Ata, al este de Haifa (territorio israelí), a más de 150 kilómetros de al-Sujna.
Esto deja en evidencia a la versión israelí como falsa, como un intento de camuflar el hecho de que un caza israelí fue interceptado en su espacio aéreo: un desafío directo a las autoridades y un mensaje claro que les dice que "podemos derribarlos en su propio espacio aéreo, si ustedes violan el nuestro", dijo la fuente.
"Si hubiera sido un misil SAM-5 el que alcanzó al F-16, este explotaría en el aire y no hubiera quedado ni rastro. Fue impactado con una versión más pequeña, pero precisa y moderna, capaz de maniobrar como un F-16", confirmó la fuente, que no quiso dar más información.
Así que, de acuerdo a la fuente, "Israel está metida en una verdadera batalla por contar su versión, con la intención de esconder su situación de incompetencia. Ya no es la fuerza dominante en el Medio Oriente que se creía ser; en su lugar, está dirigida por líderes arrogantes batiendo los tambores de la guerra, incapaces y sin el interés de vivir en paz con sus vecinos".
"Hezbolá no sólo está preparado para librar la guerra contra Israel sino que está reuniendo a todas las facciones palestinas e iraquíes para unirse en cualquier guerra por venir, pero sólo si es Israel el que decide ir a la guerra. Tel Aviv conservará la iniciativa pero no domina los tiempos para detener la guerra o controlarla". De acuerdo con la fuente, Hezbolá está concentrando un número de aliados que jamás ha congregado para guerra alguna contra Israel en décadas.
Este "incidente preparado" coincide con el 39° aniversario del regreso a Teherán del Ayatola Ruholah Jomeini, y el comienzo de la Revolución Popular de la República Islámica de Irán (11 de febrero de 1979).
Siria está desafiando claramente a Israel y busca la confrontación. Su mando militar exageró el resultado del evento cuando dijo que su sistema de defensa derribó más de un avión. En ese momento, Tel Aviv estaba confundido, intentando esconder el evento durante dos horas.
No es ninguna coincidencia que la atmósfera de la guerra esté escalando en el Medio Oriente luego de la firma del Líbano de los contratos de inversión petrolera con un consorcio de compañías de Italia, Francia y Rusia para la explotación de los Bloques 9 y 4, a pesar de la objeción israelí a la inversión y el intento fallido de los Estados Unidos de intermediar. Israel también está invirtiendo en perforación petrolera y gasífera y quiere revivir su economía, además de no estar preparada para un frente prolongado escalando desde Nacura hasta el Golán.
Pero las guerras comienzan por los errores y desafíos, incluso si las partes involucradas no están listas para el escalamiento. La región está alcanzando su punto de ebullición: la guerra siria no ha terminado. Los superpoderes se rivalizan, compiten por sus intereses, defendiendo a sus amigos y peleando directamente o a través de sus proxies.
Hoy se conoce a Siria no sólo por su telenovela "Bab al-Hara" (que se traduciría como "la puerta del vecindario") sino que también puede ser "la puerta a la guerra total" si las partes no cesan en sus desafíos mutuos y sus escalamientos.

Parece cuestión de años, y luego de varios golpes, que EEUU e Israel dejarán de intervenir en Siria

Israel ya no podrá atacar Siria sin recibir una respuesta igual de severa

Dirigentes en Damasco han dicho que "Siria y sus aliados decidieron moverse con mayor severidad contra Israel, replicando la estrategia de Hezbolá de aquellos días (los 90), antes de la retirada de las tropas israelíes del Líbano. Por cada violación del espacio aéreo sobre Beirut, la capital libanesa, Hezbolá dispararía artillería pesada sobre pueblos israelíes en la frontera sirio-libanesa".
"El alto mando sirio y sus aliados han decidido imponer nuevas reglas de enfrentamiento con Israel: por cada violación del espacio aéreo sirio, Damasco lanzará docenas de misiles sobre áreas habitadas israelíes en todo los Altos del Golán. La intención no es dar con un objetivo específico sino asegurarnos de que no haya presencia israelí en la frontera, y dentro del rango de los misiles, viviremos en paz. Estarán en los refugios, y pasará cada vez que la fuerza aérea israelí viole la soberanía siria", de acuerdo a fuentes muy bien informadas.
De hecho, dos días atrás (9 de febrero), cuando Siria derribó el F-16 israelí, Damasco inició esta nueva regla de enfrentamiento al disparar 25 misiles sobre los Altos del Golán y sobre territorio israelí, forzando el cierre del aeropuerto Ben Gurion por varias horas. La sirena sonó con toda claridad en toda el área, dando la orden a los civiles de alcanzar el refugio más cercano.
Si el primer ministro, Benjamin Netanyahu, insiste en su política y Siria implementa su nuevo "estilo" de respuesta debido a la política del primer ministro israelí, su popularidad se verá seriamente afectada.
Para Israel fue difícil de tragar su derrota cuando el F-16 fue derribado, e indudablemente procurará vengarse. Pero a lo largo de los siete años de guerra siria todo lo que había hecho hasta ahora era pelear "batallas rápidas entre la guerra", prolongando el enfrentamiento sirio. Israel ahora descubre que mientras más dure la guerra, mayor la fuerza del ejército sirio, Irán y Hezbolá. El "eje de la resistencia" que ellos representan por lo tanto está ganando y sus oponentes pierden.
Pero el primer ministro israelí no ha aprendido la lección, y también engañó a quienes toman las decisiones en su país. Netanyahu se reunió con Vladimir Putin, siete veces para convencer a la opinión israelí de que él era capaz de transmitirle al presidente ruso la importancia esencial de la seguridad de Israel.
Pero Netanyahu no le reportó de vuelta a sus colegas lo que Putin le manifestó con toda claridad: "No queremos formar parte de su guerra con Irán y Hezbolá, pero no se debe permitir afectar a aquellos que están peleando con el ejército ruso en Siria. Y si piensan atacar los convoyes o 'depósitos de municiones' de Hezbolá es asunto suyo".
Moscú no quiere que Israel juegue en la cancha siria por diversas razones: el Levante abrió sus puertas de par en par para que Rusia viniera al Medio Oriente y tuviera un acceso robusto al Mediterráneo, sacudirse a la OTAN (a través de su potente alianza con Turquía), y restituir el prestigio vulnerado por los Estados Unidos en Afganistán. Y claramente desea desmantelar los planes estadounidenses de debilitar a Rusia política y económicamente.
Imaginando que podían atacar a Rusia sin provocar alguna reacción, los Estados Unidos originalmente intentaron afectar a la economía rusa vía Ucrania al tratar de interrumpir el suministro de gas que alimenta a Europa, y que conforma uno de los pilares de la economía rusa. En última instancia, los Estados Unidos buscaban remover a Rusia definitivamente de todo el Oriente Medio luego de atacar Libia e intentar el cambio de régimen en Siria, donde la armada rusa se encuentra apostada.
Moscú parece ser leal a sus amigos y protectora de sus intereses, y esto es lo que Siria puede proveer y beneficiar si logra mantenerse como un Estado fuerte. Los analistas a lo largo de los años de la guerra creyeron que Rusia abandonaría al presidente Bashar al-Assad a cambio de permanecer en Siria. Pero el mundo no comprendió que Rusia -e Irán- vieron en Assad (y no en cualquier otro posible candidato presidencial) a la única persona que podía cumplir con estas promesas y enfrentarse a los Estados Unidos.
Sin embargo, Israel ha sido renuente en aceptar su derrota en Siria y el fracaso de su proyecto de derrocar a Assad y cambiar el régimen, igual que los Estados Unidos. En diversas ocasiones ha atacado al ejército sirio sin alterar sustancialmente la correlación de fuerzas. Pero esto ha perturbado a Rusia, y explica por qué le dio luz verde al gobierno de Damasco de dirigir sus misiles antiaéreos hacia Israel.
La fuerza aérea israelí ha estado atacando profundo dentro del desierto sirio, causando malestar en Rusia. Netanyahu se creía el hijo mimado del presidente Donald Trump y que esto sería algo que comprendería Vladimir Putin. El primer ministro israelí no entendió que la única razón por la que el presidente ruso pareciera estar a gusto con su contraparte Trump en el poder es que el último entiende muy poco de política. Y por lo tanto, Moscú puede predecir con precisión los pasos que tomarán los militares y consejeros que rodean a Trump. Y Rusia no protegerá las violaciones israelíes del espacio aéreo sirio.
Cuando Israel insistió en re-enviar a su fuerza aérea hacia el desierto sirio, cayendo de lleno en la trampa, fue sorprendido al ver a la defensa aérea lista para interceptar al avión. Putin le recordó al niño malcriado de Trump -Netanyahu- que él no podía ir más allá de las líneas rojas, especialmente desde que oficiales rusos trabajan directamente con sus contrapartes aliadas (Hezbolá, la Guardia Revolucionaria iraní y los demás). El presidente ruso no permite, ni iba a permitir, que alguno de sus soldados mueran por un ataque de la fuerza aérea israelí. ¿Atendería Putin las excusas israelíes posteriores, con un Netanyahu pidiendo perdón mientras Putin pierde su prestigio en Rusia? Esto sencillamente no va a pasar.
Israel jugó una carta perdedora al insistir en esta política fútil en Siria. Un caza israelí fue derribado por primera vez en 36 años, permitiendo que el presidente Assad y sus aliados se hagan con esta victoria y recuperar el prestigio en las calles del Medio Oriente. Israel no entendió que ya no podía alcanzar sus metas en Siria, que la variedad de opciones había disminuido, y que la política de intimidación -que no puede abandonar- lejos de ayudar, fortalece a sus enemigos Assad, Hezbolá e Irán.
Cuando Hezbolá voló la corbeta Hanit Sa'ar-5 de la armada israelí en la guerra de 2006, efectivamente removió por completo a la marina de la batalla, demostrándole por igual a Israel lo determinado que estaba Hezbolá para dar la pelea, y su capacidad de innovar, revelando sorpresas militares. El derribo del F-16 israelí sin duda le informó a Tel Aviv que Siria se ha recuperado, dispuesta a hacer lo que no había hecho desde 1973: está claramente lista para la guerra.
Los Estados Unidos están al noreste de Siria y sólo podrá irse cuando esté herida y seriamente en problemas. Netanyahu, que se trepó en el árbol sentándose en la misma rama siria al lado de Donald Trump, ha apoyado a los takfiris yijadistas de al-Qaeda y atacado repetidamente al ejército sirio. Hoy, ambos líderes se niegan a aceptar que están trepados en el árbol equivocado: ¡ni siquiera es su árbol! Así que existe el peligro de que sólo se bajarán de ahí cuando ambos estén golpeados. Es muy probable que ambos necesiten unos cuantos años difíciles para aprender la lección, y abandonen Siria.

Publicado originalmente en: Misión Verdad.
Publicado en el blog de Elijah Magnier el 11 de febrero, la traducción para Misión Verdad la realizó Diego Sequera.