viernes, 24 de noviembre de 2017

Siria y Palestina dos pueblos hermanos.


A más de seis años del inicio de las hostilidades en Siria, las repercusiones de esta guerra han traspasado las fronteras del país asiático y han alcanzado prácticamente todo el globo, convirtiéndose en uno de los conflictos más internacionalizados de la actualidad. Un país que se ha visto particularmente afectado por el conflicto ha sido Palestina, cuyos lazos con la vecina Siria se remontan a varias décadas atrás.

Siria y Palestina, una vieja amistad

Solo en 1948, tras la proclamación del Estado de Israel, más de 90.000 refugiados palestinos huyeron a Siria. Desde entonces, su población residente en el país levantino ha aumentado hasta alcanzar las 581.000 personas en 2011.
Siria no se limitó a acoger refugiados. Dentro de su línea panarabista, y a diferencia de otros Estados vecinos, la República Árabe Siria concede, o al menos concedió hasta el inicio del conflicto, a los palestinos los mismos derechos y deberes que a sus nacionales, exceptuando la ciudadanía y derechos políticos como el voto. Así, los palestinos tenían acceso a la adquisición de una casa o de un empleo, a la educación y sanidad, llegando incluso a poseer unos pasaportes especiales (el Documento Palestino de Viaje) para poder entrar y salir del país como los ciudadanos del mismo. Por todo ello, la diáspora palestina pasó a formar parte del tejido económico y social de Siria. Sin embargo, la relación del Estado sirio con los palestinos fue más allá. Gobernada desde 1963 por el Partido Ba’ath Árabe Socialista, Siria es considerada como un baluarte del nacionalismo árabe y la resistencia frente a Israel, así como uno de los principales patrocinadores de la resistencia armada palestina.
El gobierno sirio ha financiado, armado y entrenado a grupos guerrilleros palestinos, en un principio nacionalistas laicos de izquierda, que desde la década de los 60 se asentaron en el campo de refugiados de Yarmouk, al sur de Damasco. Entre ellos destaca el célebre Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), que conciliaba el panarabismo secular con el marxismo-leninismo, y qué ganó notoriedad por sus secuestros de aviones. Un grupo cuyas relaciones con el régimen sirio fueron turbulentas en sus inicios, pues consideraba que, tras la destrucción del Estado de Israel, la ‘revolución socialista árabe’ se extendería por el Levante y derrocaría a la ‘pequeña burguesía’ que regía Siria. Estas tesis llevarían al arresto de George Habash, líder y fundador de la organización, en 1968, acusado de conspirar contra el Ba’ath.
Guerrilleros del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Este del Jordán, 1969

Ese mismo año, se produce una escisión en el seno del FPLP: Ahmad Jibril, un antiguo oficial del Ejército Árabe Sirio, y sus partidarios abandonan el grupo para fundar el Frente Popular para la Liberación de Palestina – Comando General (FPLP-CG). Según la recién nacida organización, el frente de Habash se centraba demasiado en la filosofía marxista, descuidando las operaciones militares contra los israelíes. Desde entonces, el FPLP-CG ha dependido íntegramente del régimen sirio para subsistir, convirtiéndose en el valedor de sus intereses dentro de la resistencia palestina. Con un perfil similar, está el Ejército por la Liberación de Palestina (ELP), considerado el brazo palestino del ejército sirio. Tanto el FPLP-CG como el ELP intervinieron en la llamada ‘Guerra de los Campos‘, que, en el marco de la Guerra Civil Libanesa (1975-1990), enfrentó a las diversas facciones palestinas de los campos de refugiados de Líbano. Hafez al-Assad utilizó a ambos como ‘proxies’ contra la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), liderada por el partido ‘Fatah’, de Yasser Arafat
Tras la caída de la Unión Soviética y el desmoronamiento del socialismo en todo el planeta, Oriente Medio vivió un auge del islamismo que no dejó de lado a Palestina. Entre finales de los 80 y principios de los 90, y sobre todo tras los Acuerdos de Oslo de 1993 por los que la OLP de Arafat reconocía al Estado de Israel, los grupos islamistas Hamas (en árabe ‘fervor’, y a su vez acrónimo de ‘Movimiento de Resistencia Islámica’) y la Jihad Islámica Palestina, arrebataron el liderazgo de la lucha contra la ocupación a la izquierda secular y nacionalista.
Siria acogió y, al igual que hizo en el pasado con los grupos seculares mencionados, financió, entrenó y armó a los dos movimientos islamistas. Así, en 1989, Fathi Shaqaqi, líder de la Jihad Islámica, estableció en Damasco la sede de dicha organización, al igual que hizo Hamas diez años más tarde tras ser expulsada de Ammán por el gobierno jordano (no obstante, su comando de operaciones llevaba desde 1995 asentado en la capital siria). Se daba así una situación bastante paradójica, teniendo en cuenta que ambas facciones islamistas procedían directamente de la rama palestina de los Hermanos Musulmanes, un movimiento sunní conservador enemigo acérrimo del panarabismo laico que propugnaba el Ba’ath.

La Siria secular y la resistencia islámica

Tras la firma de los Acuerdos de Oslo y el derrocamiento del régimen iraquí en 2003, la hegemonía de Estados Unidos, Israel y sus aliados en Oriente Medio era indiscutible. Sin embargo, el surgimiento de un nuevo bloque geopolítico pondrá en jaque la supremacía occidental en la región. El autodenominado ‘Eje de la Resistencia‘, compuesto por Irán, Siria, Hezbollah y los grupos palestinos que rechazaron Oslo (entre los que destacaba Hamas) inclinó la balanza de poder a su favor tras las victorias de Hezbollah contra el ejército israelí en el Sur del Líbano (2000 y 2006) y el establecimiento de una fuerte resistencia armada en Gaza. Es durante este periodo, cuando los lazos entre el gobierno sirio (ya bajo la presidencia de Bashar al-Assad) y los islamistas palestinos se estrechan, siendo comunes las reuniones entre ambos actores. Así, durante la Guerra de Gaza de 2008-09, la República Árabe Siria surtió de armamento, así como de ayuda humanitaria, a las facciones palestinas que operaban en la franja, principalmente a Hamas, como también a la Jihad Islámica y el FPLP. Prueba de la amistad que por aquellos años existía entre Siria y Hamas, son las siguientes declaraciones de Khaled Mashaal, líder del Buró Político de la organización, en una manifestación en Damasco por el fin de la Guerra de Gaza: “a quienes estuvieron con nosotros en secreto y en público, a quienes nos apoyaron financiera, material y políticamente; ¿por qué no deberíamos dar las gracias a Bashar al-Assad, que permaneció con nosotros como un (auténtico) hombre?”.
El presidente sirio Bashar al-Assad recibe a Khaled Mashaal, líder del Buró Político de Hamas. Damasco, 3 de julio de 2008.
Sin embargo, la estrecha relación entre el régimen sirio y Hamas se vio truncada por los acontecimientos que siguieron a la llamada ‘Primavera Árabe’ en Siria. En marzo de 2011, la violencia llega a las calles de Siria, y a lo largo del verano la oposición pasa de la guerrilla urbana a la insurgencia militar, con la formación de grupos como el Ejército Libre Sirio. Comienza así la Guerra Siria que perdura hasta nuestros días.
Mientras Irán y Hezbollah se apresuraron en cerrar filas con el gobierno sirio, pues sostenían que la insurrección había sido orquestada por Estados como EEUU, Israel, Arabia Saudí y Turquía, Hamas no se pronunció al respecto. Una situación incómoda para el gobierno de Bashar, pues Hamas constituía un aliado muy importante, y su postura ambigua hacía latente el cisma producido en el Eje de la Resistencia a raíz de la cuestión siria. Por aquel entonces, en el Mundo Árabe e Islámico ya se empezaba a concebir la idea de que en Siria, el brutal régimen alawita (secta del Islam a la que pertenece el presidente Bashar al-Assad, minoritaria en el país) estaba aplastando a la mayoría musulmana sunní que pedía libertad. Así, Hamas se vio en una encrucijada al tener que elegir entre permanecer leal al régimen que durante años le había apoyado en su lucha contra Israel; o por otra parte conservar la imagen que se había forjado entre árabes y musulmanes como ‘vanguardia del Islam (sunní)’ frente a la ocupación israelí. Así mismo, según diversas encuestas, la mayoría de la población palestina se mostraba partidaria del bando rebelde, por lo que el grupo islamista se arriesgaba a perder partidarios en su propia Patria.
A finales de 2011, cuando la situación en Siria ya era insostenible, oficiales de Hamas comenzaron a abandonar el país con destino a Qatar, tradicional patrocinador del islamismo político, y Egipto, donde por aquel entonces los Hermanos Musulmanes se estaban haciendo con el poder. Así mismo, su sede fue trasladada a Qatar. Meses antes, Khaled Mashaal había recomendado al gobierno sirio aplicar reformas, lo cual irritó no solo a Bashar, sino también a Irán, que como represalia interrumpió su financiación mensual al grupo.
Finalmente, en febrero de 2012, y tras el fracaso de los intentos de mediación de Hezbollah, Hamas se pronuncia oficialmente sobre la crisis siria. Ismail Haniyeh, entonces líder del movimiento en la Franja de Gaza, se desmarcó públicamente del régimen de Damasco al declarar que “saludaba al pueblo sirio que busca libertad, democracia y reforma”. Se materializaba así la ruptura de la facción islamista con el Eje de la Resistencia, pasando a refugiarse bajo el paraguas de Turquía, Qatar y Egipto. No obstante, el apoyo de Hamas a la revuelta no se limitó a unas declaraciones. Según diversas fuentes, decenas de militantes de las Brigadas A’zz ad-Din al-Qassam (brazo armado de Hamas) se habrían trasladado a Siria para apoyar la insurrección, asesorando y entrenando a grupos rebeldes como el Ejército Libre Sirio y Ahrar al-Sham. En 2013, un diario afín a Hezbollah afirmó que, en la Batalla de Qusayr, el bando rebelde había utilizado tecnología iraní cedida a Hamas para la construcción de túneles. Así mismo, el gobierno sirio declaró que el movimiento palestino había apoyado a Jabhat al-Nusra (filial de al-Qaeda en Siria) en su levantamiento contra el régimen en Yarmouk. Pese a todas las acusaciones, Hamas negó cualquier implicación directa en el conflicto, alegando que la organización “no combate a ningún régimen o sociedad árabe, y que no interfiere en los asuntos internos de ninguna sociedad”, siendo ex-militantes quienes, a título individual, tomaban partido por la rebelión.
Partidarios de Hamas portan la bandera utilizada por los rebeldes sirios durante una manifestación contra los ataques israelíes sobre Gaza. Hebrón (Cisjordania), 21 de noviembre de 2012.
Sin embargo, a medida que se desarrollaba la guerra, Hamas comenzó a replantearse su posición. A lo largo de 2013, se fueron produciendo acercamientos entre el grupo palestino y Hezbollah, “acordando discernir” en cuanto al conflicto sirio. En julio de ese año, el gobierno egipcio de los Hermanos Musulmanes es derrocado por un golpe de Estado, cayendo uno de los principales apoyos de Hamas. En Siria, el bando gubernamental se fortalecía mientras el rebelde se radicalizaba aún más si cabe. Así mismo, la Guerra de Gaza de 2014 le llevó a restaurar sus viejas alianzas, dado que sus nuevos benefactores (Qatar y Turquía) no podían sustituir a Irán en el plano militar. Pese a las reticencias de Bashar, Irán y Hezbollah retomaron su cooperación con el grupo islamista en forma de financiación y asistencia militar. Un apoyo que, según oficiales de Hamas, fue determinante en la “victoria” sobre Israel. Sin embargo, pese a la normalización de las relaciones con Irán y Hezbollah, y la voluntad de Hamas de hacer lo propio con el gobierno sirio, este último se obcecó en su postura afirmando que les “habían traicionado repetidamente” y no volverían tener ningún tipo de trato con ellos.
Un punto de inflexión en el acercamiento de Hamas hacia sus antiguos socios será la elección de Yahya Sinwar como nuevo líder del movimiento en la Franja de Gaza, en febrero de 2017. La elección del histórico militante de las Brigadas al-Qassam supuso la imposición del brazo armado sobre el político, este último más propenso a la colaboración con Qatar y Turquía, mientras que el militar era consciente de que necesitaban a Irán. Así, en mayo de 2017, Hamas publica un documento según el cual se desmarcaba de los Hermanos Musulmanes, un claro guiño a sus antiguos socios. Desde entonces, se ha producido un paulatino acercamiento entre el movimiento y Damasco, si bien este aún se muestra reticente a restaurar el apoyo que le brindó durante los años previos a la guerra.
A la derecha, Yahya Sinwar, nuevo líder de Hamas en la Franja de Gaza. A su lado, a la izquierda, Ismail Haniyeh, predecesor de Sinwar y actual líder del movimiento.
Mientras la guerra de Siria alejó a Hamas de sus antiguos aliados, la otra gran facción islamista de Palestina, la Jihad Islámica, permaneció fiel al Eje de la Resistencia. Desde sus orígenes, y pese a su condición musulmana sunní, el Movimiento de la Jihad Islámica de Palestina se había visto influenciado por el islamismo revolucionario que predicaba el ayatollah Khomeini, manteniendo una mayor afinidad ideológica con Irán y Hezbollah que el resto de grupos palestinos. Al igual que la dirección de Hamas, Ramadan Sallah, líder del movimiento, abandonó Siria al inicio de la crisis (según la versión oficial por motivos de seguridad), asentándose junto al resto de la dirección en Irán, mas su sede permaneció en Damasco. La Jihad Islámica no se volcó con el régimen sirio como hicieron Hezbollah u otros grupos palestinos, conciliando su ‘imparcialidad’ con el discurso de sus aliados. Así, en 2012, Abu Imad al-Rifai (líder del grupo en Líbano), afirma en una entrevista que desde su organización creen que “se deben apoyar las reformas en Siria, sin que esta sea arrastrada al plan que trata de apartar al país de su rol en el conflicto contra el enemigo sionista”. Así, el movimiento palestino defiende la tesis de Bashar y sus socios, que el conflicto fue instigado por potencias extranjeras para debilitar la resistencia frente a EEUU e Israel.
Inicialmente, la Jihad Islámica se benefició de la ‘traición’ de Hamas, siendo su lealtad premiada por Irán, que aumentó la financiación y el armamento destinado al grupo. Sin embargo, a principios del 2016 (cuando la reconciliación de Hamas con Teherán se estaba fraguando) Irán corta el 90% de su apoyo financiero al movimiento islámico, dejando al grupo en bancarrota. Al parecer, la República Islámica había dejado de pagar a su “importante aliado” porque estos se negaron a declarar públicamente su apoyo a los rebeldes Houthis de Yemen, que combaten a la coalición árabe liderada por los saudíes. Así mismo, el país persa comenzó a financiar a una nueva facción palestina en detrimento de la Jihad Islámica: el movimiento de Al-Sabireen, considerado el “Hezbollah palestino”, más afín al régimen iraní. Al cabo de unos meses, tras reunirse con la dirección de la Jihad Islámica, la Guardia Revolucionaria Iraní (el cuerpo militar que ejecuta las operaciones encubiertas del régimen islámico) acordó continuar financiando al grupo. A cambio, Khaled Mansour, militante considerado pro iraní, fue colocado como líder del brazo armado del grupo (Saraya al-Quds) en Gaza.
El ayatollah Khamenei, líder supremo de Irán (derecha) recibe a Ramadan Shallah, líder de la Jihad Islámica de Palestina (centro). Tehrán, 14 de diciembre de 2016.

El nacionalismo palestino apoya al gobierno

Mientras la relación de la República Árabe Siria con los palestinos islamistas varió a lo largo del conflicto, el resto de facciones, en las que predomina el nacionalismo secular, mantuvieron su apoyo al gobierno de Bashar.
El Frente Popular para la Liberación para la Palestina, que si bien perdió buena parte de su influencia tras la caída del bloque socialista continúa siendo una importante facción palestina, se mostró partidaria del régimen sirio desde el primer momento. Pese a la relación tormentosa que tuvo con el Ba’ath los años siguientes a su constitución, el FPLP había recibido apoyo armamentístico y financiero de Siria e Irán (si bien las relaciones con este último eran más distantes), colaborando así mismo con Hezbollah. Al igual que las organizaciones islamistas tratadas anteriormente, el FPLP mantenía su sede en Damasco. Tras el estallido de la crisis, la organización izquierdista se mantuvo leal al régimen (si bien en sus inicios procuró distanciarse ligeramente, para no ser vista por la opinión pública palestina como un mero títere de Bashar), haciendo suya la tesis según la cual Siria se ve asediada por potencias extranjeras con el objetivo de minar su resistencia. Así, tras el ataque estadounidense contra la base militar siria de Shayrat el 7 de abril de 2017, el FPLP llamó en un documento oficial “a todas las fuerzas árabes a permanecer solidarias con Siria y su pueblo y denunciar la agresión imperialista estadounidense”. Irán, de nuevo, premió la lealtad, y desde 2013 aumentó considerablemente su apoyo financiero y logístico al grupo. Destacar que, una vez más, la resistencia frente a Israel genera alianzas paradójicas, pues una organización con una larga trayectoria marxista como el FPLP recibe el apoyo de la República Islámica de Irán, un régimen fervientemente antimarxista que persigue a la izquierda dentro de sus fronteras.
Manifestación del FPLP en apoyo a Siria, Irán y Hezbollah. El cartel reza ‘gracias a quienes apoyan la resistencia’.
Por otra parte, está la histórica organización Fatah (en árabe, ‘conquista’), cuyas relaciones con el régimen sirio han sido tensas desde hace décadas. En 1983, los militantes de Fatah residentes en Siria, tomaron las sedes de la organización, escindiéndose de ella para formar ‘Fatah – Intifada‘, partidaria de Hafez al-Assad, siendo esta organización quien suplantaría a la Fatah de Arafat en suelo sirio. Tuvo que ser la guerra la que descongelase las relaciones entre Fatah y Damasco. Mahmoud Abbas, actual líder de Fatah y presidente de la Autoridad Nacional Palestina, inició una serie de contactos con el gobierno sirio para tratar cuestiones como la seguridad de los refugiados palestinos en su territorio. Si bien ha mostrado una postura imparcial, llamando al diálogo entre las facciones para resolver la crisis, el gobierno de Bashar ha sido el único actor con el que ha contactado.
Algunas organizaciones armadas, todas ellas nacionalistas seculares y con tintes izquierdistas, han ido más allá, y han demostrado su lealtad al régimen sirio con las armas, participando directamente en la contienda. Es el caso del FPLP-GC y el Ejército por la Liberación de Palestina, que como se expuso más arriba, son meros apéndices de las fuerzas armadas sirias. No obstante, no han sido los únicos. Existen otros grupos como Liwa’ al-Quds (en árabe, “Brigada de Jerusalén”), una milicia pro-gubernamental que constituyó la principal fuerza auxiliar del Ejército Árabe Sirio durante la Batalla de Aleppo (2012-2016), compuesta íntegramente por refugiados palestinos residentes en Siria.
Milicianos de Liwa’ al-Quds. Aleppo, 2016

Siria y Palestina, dos países tradicionalmente unidos, han visto como la devastadora guerra que asoló al primero estuvo a punto de producir el cisma definitivo entre ellos. Sin embargo, el brutal conflicto no hizo más que reafirmar que sus luchas, así como su futuro, están estrechamente relacionados



Publicado originalmente en: Descifrando la Guerra

martes, 21 de noviembre de 2017

Raqqa: nada que celebrar.

El 22 de diciembre de 2016, Aleppo, la ciudad más grande de Siria y motor industrial del país, fue liberada, tras más de cuatro años, de la ocupación y barbarie de grupos de “rebeldes moderados” pertenecientes a distintas facciones de Al Nusra (terroristas cuando actúan en Occidente) y del ISIS, por el Ejército Árabe Sirio (SAA) y sus aliados (Rusia, Hezbollah, Irán y la Brigada palestina Al Quds).
El 5 de septiembre de 2017, el SAA, con el apoyo de Rusia, acabó con el asedio de más de tres años al que mantenían a la ciudad de Deir Ezzor el Daesh y distintas milicias terroristas financiadas por EE.UU. y aliados. Ambas reconquistas han marcado el principio del fin de la presencia del ISIS en Siria, con lo que la victoria final a la intervención occidental – mal llamada por algunos “guerra civil”- se antoja cada vez más cercana.
Imágenes de Aleppo, diciembre 2016. La alegría inundaba las calles y la Navidad se pudo celebrar por primera vez tras largos cuatro años. Imágenes que no recorrieron el mundo.
Estas dos grandes victorias fueron silenciadas por los medios occidentales, cuando no se lamentaron por ellas, llegando incluso a titularlas como “caída ante el régimen sirio”.
No ha sucedido lo mismo con Raqqa, uno de los más importantes bastiones del Estado Islámico, en cuya batalla intervinieron EE.UU. junto con las SDF (conformadas por milicias “rebeldes” y los kurdos sirios del YPG). Medios de todo el mundo dedicaron páginas y reportajes a alabar su “liberación”. Pero, en realidad, no fue una liberación de las garras del terrorismo. La batalla de Raqqa debería pasar a la Historia como una de las mayores masacres a civiles inocentes llevadas a cabo, de nuevo, por el entorno de EE.UU. y la OTAN, con la colaboración necesaria del YPG.
Fue el 2 de marzo de 2013 cuando el Frente Al Nusra invadió la ciudad, situada al norte de Siria, y la capturó en tan solo tres días, convirtiéndose así en la primera ciudad en caer completamente en manos de esta facción terrorista. La ofensiva final para arrebatar la ciudad dio comienzo el 6 de junio de este año cuando las Fuerzas Aéreas de EE.UU, en estrecha cooperación con las SDF/YPG, comenzaron a bombardear Raqqa en la que aún permanecían cautivos más de 200.000 civiles sirios y se dio por finalizada el 17 de octubre de 2017. Ha sido en este periodo de casi cinco meses cuando se han llevado a cabo horribles crímenes de guerra de la mano de la coalición occidental/kurda con el silencio cómplice de los medios occidentales.
Imagen de la coalición SDF formada por las YPG kurdas y distintas facciones terroristas.
Imagen de la coalición SDF formada por las YPG kurdas y distintas facciones terroristas. Foto2.: soldados USA y kurdos en estrecha colaboración.
El objetivo de EE.UU. no ha sido nunca liberar Raqqa del Estado Islámico. Raqqa ha servido de excusa para entorpecer los exitosos avances del SAA y sus aliados a través del territorio ocupado y para trasladar a los terroristas de este bastión, a través de corredores seguros, a Deir Ezzor, que entonces aún sufría el asedio y para reforzarlo. Por parte de las YPG kurdas, su interés inequívoco era anexionar Raqqa, territorio rico en gas y petróleo, a su proyecto del Gran Kurdistán, conformado por territorios que se adentran en Turquía, Iraq y Siria, proyecto que apoya abiertamente Israel, que estaba al tanto de las “negociaciones secretas” entre los norteamericanos y representantes del ISIS en relación a una retirada sin resistencia de los yihadistas para entregar Raqqa a los combatientes kurdos apoyados por Washington y así proclamar este nuevo Estado “independiente”. A su vez, EE.UU., en virtud de su apoyo logístico, armamentístico y económico a las fuerzas kurdas, se aseguraba su presencia permanente, junto a la de Israel, en una zona altamente codiciada por su alto valor petrolífero, geoestratégico y desestabilizador con el que acorralarían a Irán, su próximo objetivo, y se acercarían aún más a Rusia.
Desde primavera, los bombardeos de la coalición occidental, apoyados por la artillería kurda, se incrementaron. Sus objetivos eran claramente civiles (hogares, escuelas) y contra sus infraestructuras (puentes, carreteras, edificios, hospitales, generadores eléctricos) favoreciendo, así, la presencia de ISIS, cortando accesos y rutas que impidieran llegar al Ejército Árabe Sirio y a sus aliados a la ciudad. Cada día, decenas de civiles morían, cada semana se contaban por centenares. La población civil se encontraba, pues, prisionera por la presencia de los yihadistas y por los continuos bombardeos y ataques de los que suponían llegaban en su auxilio. Pero no había llegado lo peor. Los aviones de combate estadounidenses comenzaron a lanzar fósforo blanco (arma química cuyo uso está prohibido y cuyos efectos son profundas, extensas y dolorosas quemaduras que, en ocasiones, llegan hasta el hueso y provocan una muerte cruel) y cohetes MGM-140B, que disparan alrededor de 274 granadas antipersonas, capaces de exterminar a cualquier ser vivo en un radio de 15 metros sobre los barrios residenciales donde se resguardaba la población.
En las imágenes, bomba de fósforo arrojada por la coalición sobre uno de los barrios de Raqqa
Estos ataques sobre la población civil fueron denunciados por activistas en la zona y por la propia agencia de noticias siria SANA. Ante la evidencia, EE.UU. reconoció su uso, pero no por ello dejó de utilizarlo.
A mediados de junio, organismos nada sospechosos de ser pro-sirios, como la ONU, el HRW y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), comenzaron a alertar del enorme número de víctimas asesinadas a manos de la coalición USA/SDF. En dos meses de ataques, habían muerto más civiles que terroristas del DAESH. Durante estos ataques, francotiradores terroristas y de la coalición occidental, han matado incluso a personas que trataban de huir por el Éufrates. Mientras, portavoces kurdos anunciaban la próxima toma de la ciudad y su intención de convertirla en una zona “autónoma” del legítimo Gobierno sirio y su próxima anexión al Kurdistán (Raqqa jamás ha estado dentro de las fronteras del Estado reclamado por los kurdos), por lo que se comenzó a considerar esta matanza de civiles como una verdadera limpieza étnica sobre los habitantes árabes de la ciudad, cifrados en más de 200.000 antes de los ataques.
Éstos vivían obligados a sobrevivir entre los ataques aéreos de la coalición y las minas instaladas por los terroristas que huían de Raqqa hacia otros lugares para seguir luchando contra el SAA, gracias a la ayuda de los corredores seguros que EE.UU. habían abierto para tal fin. Los pocos afortunados que pudieron huir de este terror denunciaban estos ataques intencionados sobre la población civil, incluso cuando había niños jugando en la calle, pero llama poderosamente la atención que ningún medio occidental se hiciera eco de estos crímenes de guerra cuando, en el caso de Aleppo, nos inundaban de imágenes de los falsos ataques que se atribuían a la coalición siria rodados y difundidos por los Cascos Blancos.
Poco a poco, los terroristas huídos y trasladados iban siendo sustituidos por las milicias kurdas mientras la población civil estaba cada vez más mermada. El 17 de octubre se anunció, por fin, la “liberación” de la ciudad y los medios de todo el mundo se hicieron eco. No hubo imágenes, no podía haberlas, de gente inundando las calles de alegría, recibiendo a sus “libertadores” con agradecimiento. Las cifras más optimistas hablan de 25.000 hombres, mujeres y niños muertos en esta última ofensiva desde junio. Las imágenes que dieron la vuelta al mundo mostraron un desierto de cenizas, una ciudad devastada en la que bajo sus escombros aún permanecen cientos de cadáveres, una ciudad borrada del mapa por la barbarie imperialista. No, Raqqa no ha sido liberada, sólo ha pasado de la mano de un grupo terrorista a otra, hasta que no vuelva a pertenecer al Gobierno legítimo de la República Árabe Siria. En Raqqa no hay nada que celebrar.
Imágenes de la devastación de la ciudad de Raqqa.


Publicado originalmente en: queridxs camaradas

martes, 7 de noviembre de 2017

¿Un final en Siria?



¿Un final en Siria?
En el frente, las victorias más sonadas del Ejército Na-cional y sus aliados incluyen la ocupación de la ciudad de Deir Ezzor. (AFP)

  • Siria: Es un país soberano del Oriente Próximo, en la costa oriental mediterránea. Su superficie es de 185 180 km².Comparte fronteras con Turquía por el norte, Irak por el este, Israel y Jordania al sur, y Líbano por el oeste. Posee una población de 20 millones de habitantes, donde su gran mayoría profesa el islam.
  • Estado Islámico: Surgió en el 2003 como una organización terrorista próxima a Al Qaeda para hacer frente a la invasión de Irak. Es un grupo terrorista insurgente, asentado en un amplio territorio de Irak y Siria. Se organiza como un Estado no reconocido, ya que controla varias ciudades como Mosul, Faluya o Al Raqa, siendo esta última considerada su capital.


Los más optimistas afirman que la derrota del Estado Islámico en Siria está muy cerca..
Hay un elemento que no se puede desdorar ni pasar por alto: si Siria mantiene buena parte de su integridad territorial y ha puesto en jaque la agresión externa personificada en el Estado Islámico, EI, Al Nusra y otros grupos armados al servicio de los intereses imperiales, ha sido por el consecuente y decidido respaldo militar de Rusia, Irán y el Hizbolá Libanés.
Estos tres factores, junto a la firmeza del pueblo y las autoridades legítimas sirias, le están dando un verdadero tiro de gracia  a la concreción del plan hegemonista norteamericano, sionista y árabe-raccionario, de remodelar un Oriente Medio al gusto de sus mezquinos intereses.
En el frente, las victorias más sonadas del Ejército Nacional y sus aliados incluyen la ocupación de la ciudad de Deir Ezzor, otro de los puntales del terrorista EI en suelo sirio, y las exitosas operaciones en Homs, en la región central; Hama, en el centro oeste; y Al-Raqa, en el norte.
Precisamente, noticias recientes daban cuenta de las cuantiosas bajas y daños propinados a los terroristas en las cercanías de Abu Kamal, cerca de la frontera con Iraq, a cuenta de andanadas de misiles cruceros rusos Kalibre disparados desde el submarino Kólpino, ubicado en el mar Mediterráneo, y desde bombarderos estratégicos TU-22 llegados al escenario de combate desde sus bases en Rusia luego de un vuelo de cinco mil kilómetros. Estos aviones fueron apoyados por bombarderos SU-24 y SU-34 con asiento en Siria.
No es de dudar entonces que justo estos importantes avances bélicos motivaron las declaraciones del coronel general Vladimir Shamanov, presidente del Comité de Defensa de la Duma, la Cámara Baja del Parlamento de Rusia, quien vaticinó que para fines de año “las fuerzas gubernamentales deben restablecer el control sobre la frontera oriental de Siria”, con lo cual el grupo terrorista EI ya no existirá como una “estructura militar organizada” en ese país árabe.
En el frente político, mientras tanto, los avances en la más reciente conferencia de Astaná sobre el conflicto sirio, muestran que las victorias militares oficiales han desempeñado un importante peso en la mesa de negociaciones con la oposición, toda vez que grupos armados de esas facciones han entregado sus pertrechos y optado por la vía del diálogo.
 A ello se suma la expresa voluntad de Damasco, a través del propio presidente Bashar el Assad de persistir en el fin del terrorismo, a la vez que poner en marcha un amplio programa de reformas internas que comprende elecciones generales, adopción de una nueva Carta Magna, y el establecimiento de la reconciliación y el diálogo entre todas las capas de la sociedad.
De todas formas, los peligros todavía existen. No puede olvidarse la presencia ilegal de tropas norteamericanas y de su llamada “colación internacional” en territorio sirio, no con el declarado propósito de golpear a los terroristas que ellos mismos entrenaron, armaron, pagaron e infiltraron en el país, sino para establecer una pretendida zona libre o falsa república independiente como cuña permanente contra Damasco y contra la integridad de la nación.
En pocas palabras, un embrión de separatismo que siga operando dentro de la estrategia interventora de controlar un área rica en petróleo y a la vez colindante con Rusia y China.
De todas formas, y es algo que tales proyectos no deberían obviar, ahí están las recientes y oportunas afirmaciones de funcionarios del Kremlin en torno a que, “tras la derrota de los terroristas, a finales de este año, Moscú mantendrá sus fuerzas en territorio sirio a fin de prevenir eventuales conflictos que pueden surgir.”
A buen entendedor…


Publicado originalmente en: Cubaora

viernes, 29 de septiembre de 2017

Entrevista a "sirioandaluz".


"Sirio Andaluz" un blog de internet que da a conocer la realidad sobre la guerra imperialista contra el gobierno sirio


  1. ¿Qué es el blog "sirioandaluz" y qué objetivos tiene?
El blog ‘sirioandaluz’ es un lugar donde recopilo documentos, artículos, documentales, reportajes, noticias, entrevistas, otros blogs y contrainformación sobre el conflicto en Siria que se aleja de toda la manipulación mediática con la que nos bombardean los 'mass media', corporaciones, Gobiernos y grandes ONG al servicio del Imperio.

La guerra en Siria, su origen con la falsa ‘Primavera árabe’ orquestada por la OTAN y su desarrollo como guerra de injerencia extranjera terrorista, es de los acontecimientos bélicos más manipulados de los últimos tiempos, y ante tanto desconocimiento y falsificación de lo que allí está ocurriendo, vi la necesidad de crear un sitio dónde se pudiera acceder fácilmente a una información que no es la que emiten en los grandes medios. Es un trabajo de recopilación para facilitar el acceso a una información no mediática con objetivo de mostrar la realidad siria al mayor número de personas.

  1. ¿Se ha notado la solidaridad con Siria en Andalucía?
No lo suficiente, pero no sólo en Andalucía, sino en el Estado Español y en el mundo entero. Se han organizado muy pocos actos en apoyo a Siria y su Pueblo, tímidamente y no demasiado multitudinario, sin embargo, los actos, charlas, manifestaciones en apoyo a los terroristas “rebeldes” y en contra de Siria y su Gobierno sí han tenido más cabida en la sociedad, y es ahí cuando ves más necesario un sitio como ‘sirioandaluz’. Ahora parece que la gente abre los ojos tímidamente sobre lo que ocurre en Siria, pero no es suficiente.
Siria está librando una batalla contra el terrorismo internacional más sanguinario y contra la injerencia extranjera imperialista, con todo en contra. Espero que algún día los libros de Historia y la Humanidad se lo reconozcan.

  1. ¿Que os ha parecido la entrada de tropas sirias en Deir ez-Zor?
Emocionante, una alegría inmensa, ver entrar a las Fuerzas Tigre del Ejército Árabe Sirio lideradas por el Comandante Suheil al-Hassan 'el tigre' con apoyo de Hezbollah y Rusia rompiendo el asedio de sufría la ciudad por Daesh/ISIS desde 2014, liberando a más de 100.000 civiles es para llorar de alegría. Deir ez-Zor ha resistido heroicamente a los terroristas durante años gracias a la Brigada 137 liderada por el General Issam Zahreddine 'el druso'. 

General Issam Zahreddine "el druso"

Sin embargo, el silencio de los medios ante tal logro ha sido de lo más miserable y clarificador, son parte de la propaganda de guerra. Una vez roto el asedio a Deir ez-Zor, por fin llega un convoy de 40 camiones desde Homs que transportan 1000 toneladas de alimentos y artículos para el hogar. Durante 3 años la única ayuda humanitaria llegaba vía aérea mediante la aviación rusa. Ahora la ciudad vuelve poco a poco a la normalidad y los niños vuelven a la escuela. La victoria en Deir ez-Zor es clave ya que dará a Siria una comunicación amplia y directa con Iraq, tiene un importante Aeropuerto Militar además de varios pozos de petróleo y gas. Además, no hay que olvidar que era un bastión fundamental de Daesh en Siria.

  1. El imperialismo a puesto sus ojos en Venezuela ¿Que opináis de una posible intervención de EE.UU y la OTAN en Venezuela?
Es su ‘modus operandi’, ya lo pudimos ver con el Golpe de Estado en Irán de 1953, orquestado por EE.UU, o el Golpe de Estado de Chile de 1973, o recientemente en el Golpe de Estado de Honduras de 2009, sin olvidar las últimas guerras Imperialistas de Afganistán, Iraq, Libia o Siria. La política de EE.UU es ‘estás conmigo o estás contra mí’ y así lo pone en práctica con todo país no alineado. País en el que interviene EE.UU. país que destroza. Venezuela como Siria está en la lista de EE.UU. desde hace años y lo está sufriendo ahora.

  1. ¿Ha sido necesario la ayuda de Hezbollah para poder recuperar territorio sirio libaneses?
No sólo para poder recuperar territorio sirio libanés, si no para recuperar territorio en toda Siria. El apoyo de Hezbollah ha sido clave para liberar territorio sirio y grandes ciudades. La técnica militar de Hezbollah es impecable, recordemos que son de los pocos que han vencido al todopoderoso ejército sionista, la última vez en 2006. El Ejército Árabe Sirio no sólo cuenta con el apoyo militar de los libaneses de Hezbollah, también tiene el apoyo de ejércitos y milicias, entre los que destacan rusos, iraníes, iraquíes, palestinos, yemeníes, algunos kurdos, etc. 


Hay que decir que el Gobierno sirio pidió apoyo a los países que luchan a su lado en territorio sirio, como Rusia, y que se aprobó en el Parlamento, por lo que su actuación en Siria es legal a diferencia de lo que hace la coalición internacional liderada por EE.UU. quien no tiene el permiso del Parlamento sirio para actuar en su territorio, a los “errores” militares de la coalición contra Siria hay que añadir los ataques indiscriminados de Israel sobre posiciones del Ejército Árabe Sirio.

  1. ¿Al Assad a usado armas químicas contra su pueblo?
No se ha podido demostrar que el Gobierno sirio y su Ejército hayan utilizado armas químicas, ni contra su pueblo ni contra terroristas, sin embargo sí se ha demostrado su uso por parte de facciones de terroristas ‘rebeldes’. La acusación de uso de armas prohibidas para dar vía libre a una intervención militar no es nuevo, ya ocurrió en Iraq con el resultado que todos sabemos. Por cada avance del Ejército Árabe Sirio, aparece un ataque químico o similar que atribuyen falsamente al Gobierno sirio, para luego más tarde demostrarse con pruebas que es falso, pero el daño ya está hecho, porque muchos tragan. Esta propaganda la hemos visto con Madaya, Ghouta, Alepo, Khan Sheikhun, Idlib, etc. Los terroristas de ‘White Helmets’ (Cascos Blancos) han sido los actores terroristas encargados de planificar los falsos ataques químicos o ataques contra civiles y los medios y ONG los encargados de viralizarlo, incluso en la red circulan vídeos y fotos de cómo ruedan un falso ataque químico al más puro estilo de Hollywood. En Alepo donde tenían su cuartel no había un día sin su propaganda, ya bien en modo de falso ataque militar a civiles y hospitales o a través de la manipulación de emociones como pasó con la falsa niña tuitera Bana Alabed.
  1. ¿Qué papel han tenido los cascos blancos en Siria?
Los Cascos Blancos son terroristas de al-Qaeda, no hay que ser un experto en investigación para ver todas las conexiones de los Cascos Blancos con al-Nusra (al-Qaeda en Siria), de hecho, es tan evidente que muchos de sus miembros tienen fotografías y vídeos de cuando combatían militarmente como terroristas, celebrando victorias de al-Qaeda, cometiendo ejecuciones de soldados o civiles y muchas más evidencias, las conexiones son claras y objetivas, en el blog tengo una entrada dedicada a ellos.


Son la fauna “humanitaria” apoyada por Occidente que se encarga de los montajes para acusar al Gobierno sirio de matanzas contra población civil. Tal es la promoción que Occidente les otorga con el fin de demonizar al Gobierno sirio que llegaron a estar nominados al Nobel de la paz y ganaron un Oscar por un documental sobre ellos. Son terroristas.

  1. ¿Las ONG están ayudando al imperialismo de alguna manera en la guerra contra Siria?
En el blog tengo bastantes entradas sobre el papel de las grandes ONG y su tarea en contra de Siria y a favor del Imperialismo. Entre ellas están Amnistía Internacional, Médicos Sin Fronteras, Human Rights Watch, Reporteros Sin Fronteras, ACNUR… a las que se suman otras creadas exclusivamente para acusar falsamente al Gobierno sirio y demonizar a su Presidente como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con sede en Londres o el medio Aleppo Media Centre. Aquí en nuestro país también tenemos nuestras propias Asociaciones “Humanitarias” defensoras de los terroristas en Siria y encargados de la propaganda anti-Siria como son la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, hay una entrada en el blog dedicada a ellos. Estas Organizaciones utilizan la excusa de los DD.HH para conseguir fines políticos y económicos, obedeciendo a sus dueños y al poder económico occidental. Hay que destacar que muchas de estas ONG pertenecen a la Open Society Foundations fundada por el perverso y peligroso Georges Soros, uno de los principales hostigadores responsable de la financiación y apoyo de terroristas ‘rebeldes’ en Siria o neonazis en Ucrania bajo la bandera de una falsa “revolución”. La maquinaria contra Siria y sus aliados es muy potente y es por eso tan necesaria la contrainformación y pasar a la acción y más ahora que Siria está ganando la guerra.

  1. ¿Qué opináis de la llamada revolución de Rojava?
En mi opinión, la lucha del pueblo kurdo ha degenerado totalmente. Se habla mucho en los medios de su lucha por la tierra en Siria, pero el territorio histórico que corresponde al Kurdistán con respecto a Siria es una pequeña zona del norte, por lo que centrar dicha lucha en Siria es injusto y tiene otros malvados fines que son derrocar al Gobierno del Presidente Bashar al-Assad. Siria siempre tuvo una relación de "amor-odio" con los kurdos sirios del PKK ya desde la época de Hafez al-Assad hasta el ‘Tratado de Adana’ y la expulsión de Öcalan. En los último años Bashar al-Assad otorgó tímidamente concesiones a los kurdos, pero sin embargo, a raíz del conflicto sirio se ha utilizado a los kurdos en Siria para luchar contra el legítimo Gobierno sirio.

Con el conflicto sirio se produce la traición de los kurdos a la nación siria en favor de sus propios objetivos kurdos y abandonando la lucha antiimperialista de Siria, posicionándose los kurdos al comienzo de la crisis con los terroristas ‘rebeldes’ con los que dejaron de colaborar posteriormente para ser lacayos de EE.UU. contra Daesh y el Gobierno sirio con el objetivo de conseguir sus objetivos militares y de Estado. Así pues, a día de hoy, un Estado kurdo sería un nuevo Kosovo o una nueva Ucrania, un Estado títere de EE.UU. convertido en una base de la OTAN más en la zona. Marionetas del Imperio.

  1. ¿Ha influido Irán en la guerra antimperialista de Siria?
Irán, al igual que Rusia, es un histórico aliado de Siria, tanto Irán como Rusia han influido en esta guerra antiimperialista y antiterrorista que se lleva a cabo en territorio sirio. 


Son socios geopolíticos desde hace años y el apoyo político y militar de Irán, Rusia y Hezbollah a Siria y su Ejército han provocado que en estos momentos Siria sea la gran vencedora de esta guerra de rapiña que se le ha impuesto por Occidente, Arabia Saudí, Qatar, Israel, Turquía y la OTAN. Siria está ganando la guerra dando una demostración de fuerza y dignidad a toda la humanidad. Siria Resiste y Siria vencerá.



Publicado originalmente en: El Bloque del Este

viernes, 22 de septiembre de 2017

Siria, el inicio del conflicto y la disputa antiimperialista por su sentido.

Antonio Torres
Disputar y confrontar el argumentario difundido por los grandes medios, para nunca perder de vista cuáles son los verdaderos intereses enfrentados
Generalmente, se suele tomar la fecha del 15 de marzo del 2011 como el inicio del conflicto armado que se vive en la República Árabe Siria. A seis años de ese punto de inicio, es necesario dentro de la batalla por el relato -a veces tan importante o más que las propiamente militares- disputar y confrontar el argumentario difundido por los grandes medios de comunicación occidentales, con el fin de nunca perder de vista cuáles son verdaderamente los intereses enfrentados en este conflicto y por qué.

En el caso del Estado español, tomamos como referencia de ese relato oficial de los grandes medios de comunicación al periodista vasco Mikel Ayestaran. Este periodista presume de sus conocimientos sobre el mundo árabe y musulmán, y además, para reforzar sus posiciones/opiniones viste a sus crónicas de una supuesta "objetividad" y de la mirada de alguien que está "en el terreno" y no tiene por qué en principio inclinarse hacia un bando u otro. Ayestaran en una entrevista para el programa "Salvados" de Jordi Évole resumía de esta manera el inicio del conflicto en Siria (http://www.lasexta.com/programas/salvados/mejores-momentos/mikel-ayestaran-alternativa-regimen-sirio-islamismo-mas-radical-que-conocido-ultimos-anos_20151115572432cd4beb28d4460084f3.html ): en marzo de 2011 se producen toda una serie de manifestaciones en las que se reclamaban libertades democráticas, éstas habrían sido brutalmente reprimidas por el "régimen sirio", especialmente en Daraa el 15 de marzo de ese mismo año, a lo que siguió una respuesta armada por parte de unos manifestantes que hasta ese momento se habían expresado por vías pacíficas y un nunca explicado, surgido misteriosamente casi de la nada, desplazamiento de esas reivindicaciones en favor de más libertades por mensajes de corte religioso; se hablará entonces del "secuestro" de estas manifestaciones de protestas por el integrismo islámico, que de manera nunca explicada se habría hecho con el control absoluto de las protestas. Y todo ello enmarcado dentro de la llamada "Primavera Árabe".

Sobre las implicaciones políticas e ideológicas de esta explicación hablaremos más tarde, pero si es necesario en este momento aclarar, en unos casos, y desmontar en otros, este hilo argumentativo que no es propiedad exclusiva de Ayestaran -insistimos en que tomamos la figura de este periodista como ejemplo recurrente- sino del conjunto de los grandes medios de comunicación en el Estado español y en Occidente.

Las protestas de 2011

Es cierto que desde enero a marzo de 2011 se dieron toda una serie de manifestaciones de protestas en ocasiones contra el gobierno sirio del partido árabe socialista BAAS y su presidente Bashar Al Assad ; es cierto que esas protestas en su inicio se desarrollaron pacíficamente, pero no es menos cierto que esas protestas contaban con un seguimiento escaso, aunque los medios de comunicación occidentales se encargaron en ese momento de hinchar deliberadamente el seguimiento de las mismas, y muy limitado a determinadas zonas geográficas, principalmente zonas fronterizas y con cierta presencia de población suní. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los integristas islámicos que supuestamente "secuestraron" las protestas antigubernamentales no aparecieron de la nada, sino que precisamente fueron ellos los principales instigadores de las mismas; por último, cabe también señalar que ya antes -mucho antes incluso- de la llamada "Primavera Árabe" estaban constatados planes estadounidenses para derrocar al gobierno sirio del BAAS.

La inmensa mayoría del país y sus principales ciudades, Damasco y Alepo, no solo permanecieron ajenas a estas manifestaciones de protesta contra el gobierno, salvo excepciones poco significativas, sino que fueron escenario de grandes manifestaciones de apoyo al presidente Al Assad. En relación con lo que estamos exponiendo, debemos destacar el testimonio de Rania Abouzeid, corresponsal de la revista norteamericana Time, a la que se le puede presuponemos poca -o ninguna- simpatía hacia el Gobierno sirio, citado por el analista canadiense Steven Gowans: "La corresponsal de Time, Rania Abouzeid, atribuyó el fracaso de que los organizadores de la protesta no obtuvieran un apoyo significativo al hecho de que la mayoría de los sirios no se oponían a su gobierno. Assad tenía una reputación favorable, especialmente entre las dos terceras partes de la población por debajo de los 30 años de edad; y las políticas de su gobierno eran apoyadas extensamente. "Incluso los críticos reconocen que Assad es popular y es considerado cercano a la enorme cohorte juvenil del país, tanto emocionalmente, como ideológicamente y, por supuesto, cronológicamente", dijo Abouzeid, añadiendo que a diferencia de "los derrocados líderes proamericanos de Túnez y Egipto, la política exterior hacia Israel, el fuerte apoyo a los palestinos y a los grupos militantes de Hamas y Hezbollah están en línea con el sentimiento popular sirio". Assad, en otras palabras, tenía legitimidad. El corresponsal de Time añadió que "conducir por su cuenta a la Mezquita Umayyad en febrero para participar en oraciones para celebrar el cumpleaños del Profeta Muhammad y pasear por el concurrido mercado del Souq Al-Hamidiyah con un bajo perfil de seguridad" lo ha "ayudado a hacerse querer, personalmente, por el pueblo". Gowans hace referencia a artículos publicados en Time por Abouzeid el 27 de febrero y el 4 de marzo de 2011[1].

El mito ya creado por Occidente en estos años de guerra en torno a la figura del presidente Al Asad y al partido BAAS impide tener en cuenta una serie de consideraciones objetivas respecto al inicio del conflicto:

a) El propio gobierno sirio, incluyendo al presidente Al Assad, era consciente de que debido a la implementación de determinadas medidas liberalizadoras en materia económica se había creado cierta sensación de descontento y desapego hacia el gobierno y el partido en determinadas zonas del país. Igualmente, se tenía cierta consciencia de que ese descontento, hasta cierto punto legítimo, podía ser utilizado por elementos reaccionarios.

b) Los partidos aliados del BAAS en el Frente Nacional Progresista (FNP), especialmente los dos partidos comunistas que forman parte del mismo, el Partido Comunista Sirio (PCS) y el Partido Comunista Sirio Unificado (PCSU) ya habían advertido del deterioro de la situación y de las posibles consecuencias que podría tener.

En lo que se refiere al punto a) resulta llamativo que el propio presidente Al Assad, tras los sucesos de Daraa reconociera los excesos cometidos, a pesar de que como veremos más tarde los sucesos en dicha localidad no tuvieron precisamente un carácter pacífico ni espontáneo, por las fuerzas de seguridad[2]; por su parte, la portavoz del gobierno sirio, Buthaina Shaaban, declaraba: "Las exigencias de la gente en Deraa son legítimas, son exigencias de todos los sirios"[3]. Como consecuencia, el gobernador de Daraa es destituido. Por su parte Al Assad propone reformas: en primer lugar, se forma un nuevo gobierno encabezado por Adel Safar, se introducen medidas urgentes como el aumento de sueldo a los funcionarios a los que también se otorgará un seguro de salud, se proponen leyes anticorrupción, o la provisión de recursos para los jóvenes desempleados ante el descenso del nivel de vida de los sirios por culpa del aumento de los precios causados por la inflación. Además, el gobierno redacta una ley que permitiría la existencia de partidos políticos aparte del gobernante BAAS y sus aliados del Frente Nacional Progresista, levantando las restricciones sobre la prensa, así como la libertad de los detenidos en las protestas siempre y cuando no sean acusados de delitos de sangre. En abril de 2011, el gobierno derogaría la Ley de Emergencia, vigente desde 1963, y fruto de las turbulencias que se generaron tras la llamada Revolución del 8 de Marzo que supuso la toma del poder por parte del comité militar de la rama siria del BAAS.

También, como consecuencia de Daraa y de la "transformación" de las protestas pacíficas en revuelta armada, tendríamos la reforma constitucional, votada en referéndum el 26 de febrero de 2012 y que consiguió el respaldo del 89% de los votantes; hay que destacar que, a pesar del llamado al boicot de los grupos insurgentes que consideraban una farsa el referéndum, la participación fue del 59%, siendo ya el contexto de guerra abierta. Los propios medios de comunicación occidentales no tuvieron más remedio que reconocer que la reforma constitucional de 2012 suponía la quiebra del "monopolio político" del BAAS.

El caso es que en la práctica las reivindicaciones de esa, según Occidente, "oposición democrática al régimen", quedaban más que satisfechas con las medidas adoptadas por el gobierno y que culminaban con la reforma constitucional antes señalada. Sin embargo, la violencia armada de los grupos antigubernamentales fue a más, quizá porque su objetivo nunca fue la "reforma democrática del régimen", como se exponía continuamente en los medios de comunicación occidentales.

En cuanto al punto b) los dos partidos comunistas que forman parte del FNP, el PCS y el PCSU, el secretario general del Partido Comunista Sirio, Ammar Bagdash en una entrevista nos decía lo siguiente: "En el análisis que hacemos los comunistas sirios, planteamos que las condiciones para llegar a esta situación, fueran creadas por las medidas económicas liberales adoptadas en 2005. Esta política tuvo tres efectos negativos: un aumento de las desigualdades sociales, la exclusión social cada vez más pronunciada en los suburbios de Damasco y el deterioro de las condiciones de vida de la población. Esto ha favorecido a las fuerzas reaccionarias, como los Hermanos Musulmanes, que se han apoyado en el subproletariado, sobre todo rural. Cuando nos quejamos de esto en el Parlamento, se nos acusó de adoptar una postura ideológica y de tener la cabeza hueca". Por supuesto, Bagdash expone en esa misma entrevista el verdadero objetivo de los llamados por Occidente "rebeldes": "Siria constituye un baluarte contra el expansionismo norteamericano en Oriente Medio, sobre todo después de la ocupación de Irak. Pero el verdadero protagonista de este proyecto es en realidad el presidente Shimon Peres, de Israel, que persigue este objetivo desde la década de los 80. Los comunistas sirios dieron un nombre a este proyecto: el gran Sion. Siria rechaza los dictados de los EEUU y de Israel en Oriente Medio, apoyando a la resistencia iraquí, la libanesa y los derechos nacionales del pueblo palestino."[4]. Por su parte, el Partido Comunista Sirio Unificado exponía en un comunicado fechado en junio de 2011 el descontento por el deterioro de las condiciones de vida en determinadas zonas del país y en sectores como de la población como el campesinado, consecuencia de las medidas liberalizadoras tomadas a mediados de la década del 2000; en el mismo comunicado, se destaca el papel de Siria en el contexto de Oriente Medio: "Siria ha desempeñado un papel fundamental en la oposición y resistencia a los planes norteamericanos en Oriente Medio que querían la creación de un espacio regional contrario a las necesidades de los pueblos árabes"[5] ; se reafirma en la alianza de partidos del FNP junto al BAAS y se denuncia la injerencia imperialista, la manipulación de las protestas por el fundamentalismo y el ya por entonces carácter armado y no pacífico de las mismas.

¿Qué pasó en Daraa?

Hay que tener en cuenta que antes de los sucesos en Daraa las manifestaciones, a pesar de la propaganda mediática occidental, no habían tenido a penas una repercusión real, es más, ni siquiera habían sido reprimidas por la policía. La versión oficializada por los medios habla de unos jóvenes son detenidos y reprimidos por realizar unas pintadas pidiendo la salida del gobierno del presidente Bashar Al Assad, sin embargo, este hecho que realmente ocurrió y que motivó, como hemos señalado anteriormente la destitución del gobernador, fue, por un lado, tergiversado por los medios de comunicación occidentales, y por otro, sirvió como excusa para implementar una supuesta respuesta armada ante la "represión del régimen".

Daraa, cercana a la frontera con Jordania, fue una zona especialmente castigada por las medidas liberalizadoras de mediados de la década del 2000 y además con cierta presencia de población suní, pero no solo eso, o mejor dicho, además de eso, desde mucho antes del conflicto abierto en Siria, concretamente desde la invasión de Irak del 2003, ya se constaban importantes movimientos de combatientes fundamentalistas en esa zona, concretamente, en varios informes del West Point Combating Terrorismque se centran en la procedencia de los combatientes fundamentalistas que actuaban en Irak, destacaban las siguientes zonas fronterizas de Siria: Dayr Erzzor (cerca de la frontera con Irak), Idlib (cerca de la frontera con Turquía) y Daraa, curiosamente los principales centros de las revueltas antigubernamentales[6].

En realidad en las manifestaciones de Daraa del 15 de marzo se producen muertos por parte de las fuerzas de seguridad sirias. Según la prensa española, El País concretamente[7], en esos primeros días de manifestaciones, donde mueren civiles, se apunta como responsables a las fuerzas del gobierno pero no se habla en ningún momento de policías muertos. Sin embargo otras fuentes, no favorables al gobierno sirio precisamente, reconocían el asesinato de policías: "Siete agentes de policía y al menos cuatro manifestantes en Siria han sido asesinados en la continuación de los violentos enfrentamientos que estallaron en la ciudad sureña de Daraa el jueves pasado (...) El viernes la policía abrió fuego contra manifestantes armados matando a cuatro e hiriendo a un máximo de otros 100 otros (...) En un gesto inusual que busca aliviar las tensiones, el gobierno ofreció liberar a los estudiantes detenidos, pero siete policías murieron, y la sede el Partido Baaz y el Palacio de Justicia fueron incendiados, al reanudarse la violencia el domingo"[8].

¿De dónde surge esta respuesta armada? Los medios occidentales se encargaron de reportar las muertes de manifestantes supuestamente a manos de policías del "régimen", pero ocultaban que esos los manifestantes de Daraa estaban armados y dispararon contra la policía matando a varios de ellos. El Ejército tuvo que intervenir posteriormente, algunos de estos soldados enviados a Daraa tras iniciarse las primeras revueltas ofrecen una visión muy distinta a la difundida por los medios occidentales sobre aquellos hechos[9]. Estos soldados se encontraron con una situación muy distinta a la que se esperaban. Según sus propios relatos, en esos primeros momentos no portaban armas de fuego, sólo material antidisturbio, sin embargo nada más llegar a Daraa fueron recibidos por una multitud armada, muy bien organizada, que disparó contra ellos utilizando fusiles, pistolas y ametralladoras sin darles ninguna posibilidad de defenderse.

Días antes del inicio de estas manifestaciones, las fuerzas de seguridad sirias habían interceptado varios camiones procedentes de Irak cargados con armas, fusiles, granadas y explosivos con destino a Siria a través de Jordania. El 11 de marzo de 2011, uno de estos transportistas que fue interceptado cerca de la frontera siria con Jordania, declaró que las armas que trasportaba procedían de Bagdad y que había recibido 5000 dólares para trasladarlas a Siria[10]. En 2012 el ex militar saudí y presidente del Centro de Estudios Estratégicos de Jeddah, Anwar Al-Eshki, reconoció ante la BBC que Arabia Saudí había enviado armas a sus correligionarios de la mezquita de Al Omari en Daraa para que iniciasen una insurrección armada contra el gobierno [11]. Primero llegaron las armas, que se almacenaron en la mezquita de Al Omari de Daraa, centro de operaciones de los Hermanos Musulmanes y de la rama siria del Hizb ut-Tahrir (Partido de la Liberación), partido panislámico cuyo objetivo es el establecimiento del "Califato mundial"[12]. Más tarde llegaron fundamentalistas desde diferentes lugares, principalmente de Libia, concretamente del Grupo Combatiente Islámico Libio, que más tarde, formaría junto a otros elementos fundamentalistas el Ejército Sirio Libre, los "rebeldes moderados", según Occidente. También a través de Jordania, el príncipe saudita Bandar bin Sultan[13], introdujo a decenas de grupos de combatientes reclutados en diferentes países de Oriente Medio, Norte de África y Asia Central.

Conclusión: los incidentes que se desataron en Daraa a partir del 15 de marzo de 2011 responden a una planificación previa cuyo fin era la organización de una revuelta armada contra el gobierno sirio de Al Assad y el BASS, utilizando las redes tanto del integrismo local -especialmente los Hermanos Musulmanes- como internacional. Ni rastro de reivindicaciones democráticas o a favor de los derechos humanos, es decir, del relato reiterado por los medios de comunicación occidentales.

Los Hermanos Musulmanes y la destrucción planificada de la República Árabe Siria

Prácticamente desde la llegada al poder del BAAS en 1963, la cofradía de los Hermanos Musulmanes declararon la guerra a un gobierno al que consideraron desde el primer momento su enemigo frontal, tanto por la fuerte presencia de alauitas en el BAAS como por su carácter decididamente laico; en realidad, bajo la propaganda religiosa, los Hermanos Musulmanes ocultaban su rechazo a las medidas progresistas del nuevo gobierno antiimperialista sirio. El sociólogo José Antonio Egido en su libro de referencia "Siria es el centro del mundo" nos cuenta como "La burguesía afectada por los decretos socialistas respondió de varias maneras. En noviembre de 1963 manifestó su protesta organizada políticamente por la agrupación reaccionaria Hermanos Musulmanes (HM). Esta agrupación fue creada en los años 20 del siglo XX en Egipto por los británicos y la monarquía para frenar el partido burgués, laico y democrático llamado Wafd.". Tanto en 1963 como en 1964, los Hermanos Musulmanes llamaron a la pequeña burguesía comerciante a la huelga contra el gobierno baasista. En 1973 se opondrían firmemente a la nueva Constitución; en 1979, miembros de los Hermanos Musulmanes asesinan a 83 cadetes alauíes en la Escuela de Artillería de Alepo y en 1980 trataron, sin éxito, de asesinar al presidente Hafez Al Assad.
Pero, sin duda, el culmen de la guerra abierta iniciada por los Hermanos Musulmanes contra el gobierno progresista, laico y antiimperialista del BAAS llegaría en 1982 con la insurrección liderada por esta agrupación fanática religiosa en Hama; la burguesía terrateniente de esta localidad, en su mayoría suní, se había visto seriamente afectada por los decretos firmados a partir de 1963 que repartían sus posesiones entre el campesinado pobre y marginado. Desde entonces, las protestas de los latifundistas no se hicieron esperar, siendo respondidas por el gobierno que incluso llegó a negar la participación política de los latifundistas expropiados. En febrero de 1982, milicias de los Hermanos Musulmanes asesinan en Hama a 70 militantes del BAAS, además una cadena de atentados con coches bombas acaba con la vida de 90 soldados del Ejército Árabe Sirio. Las milicias islamistas atacaron la sede del BAAS y bases del Ejército, que reaccionó de inmediato. Para el 5 de febrero, tras días de intensos combates, el Ejército ya había tomado importantes posiciones, y para el 12 la revuelta estaba sofocada.

Generalmente, se suele hablar de la "masacre de Hama" en Occidente como ejemplo de la feroz represión que siempre habría caracterizado al "régimen sirio", sin embargo, a día de hoy no hay una cifra clara de muertos, bailando los números según la fuente y los intereses que alimente a esas fuentes, siendo en todo caso las cifras muy dispares unas de otras. Por otro lado, ese relato sobre la "masacre de Hama" en Occidente tiende a ocultar deliberadamente las claras violaciones de los derechos humanos perpetradas por las milicias islamistas, así como su uso indiscriminado de la violencia, atacando deliberadamente a civiles inocentes.

Sin embargo, los sucesos de 1982 en Hama hay que entenderlos como lo que realmente fueron: un intento de golpe de Estado, pero no solo eso, sino que tampoco se pueden entender sin la complicidad y ayuda de las monarquías árabes reaccionarias[14] y de los imperialistas occidentales, interesados en derrocar a un gobierno progresista, laico, soberano y en aquellos momentos de "Guerra Fría" aliado de la Unión Soviética. Siguiendo con la obra referente de José Antonio Egido, los imperialistas occidentales, especialmente los EEUU tenían a Siria entre sus objetivos a batir, instrumentalizando a la reaccionaria cofradía de los Hermanos Musulmanes: "Ya en 1957 la CIA y el MI6 planearon que los Hermanos Musulmanes creasen disturbios en Damasco para generar una gran crisis que les permitiese instalar un gobierno marioneta (...)". El profesor Egido se refiere a un documento descubierto en los archivos privados del ministro de defensa británico que revela un plan aprobado por los presidentes Harold McMillan y Eisenhower que proponía la creación de disturbios en Siria y la posterior intervención de Irak y Jordania[15].

Hemos de ser plenamente conscientes de que los intentos por destruir a todo gobierno sirio progresista y antiimperialista no vienen de ahora, sino que tienen claramente un recorrido en el tiempo. No podemos entender el conflicto abierto en Siria en 2011 sin tener en cuenta ese recorrido de planes de intervención contra la Siria progresista y antiimperialista. El arabista Ignacio Gutiérrez de Terán que no se ha destacado en todos estos años por defender precisamente al "régimen sirio" en un artículo del 2003 decía lo siguiente a raíz de la invasión de Irak: "Con razón, Siria consideró que la campaña contra Iraq no era un punto y aparte sino una etapa más en el gran proyecto de expansión estadounidense y que después, de un modo u otro, habría de llegarle su turno (...)El rechazo de los representantes sirios a la resolución 1444 despertó las iras de los halcones de Washington, que reclamaban, antes ya de la invasión de Iraq, un correctivo para Siria. Ésta, además, reforzó sus vínculos con el gobierno iraquí y emprendió una labor de reconciliación que incluía proyectos de cooperación económica (...) Como en otras ocasiones, Siria ha acabado reculando ante la presión de EEUU. Sin embargo, hay un expediente que sigue constituyendo, por razones que afectan a la propia seguridad nacional siria, una línea roja. Nos referimos a Hizbolá, cuya oposición tajante a los acuerdos de paz y su apoyo a la resistencia palestina son motivo de preocupación para EEUU. Todavía, Hizbolá parece ser la línea roja infranqueable para sirios e iraníes. Bachar al-Asad afirmó durante las semanas siguientes a la invasión de Iraq que su gobierno no pensaba abandonar a Hizbolá, cuyos dirigentes siguen reclamando a Israel una pequeña porción del sur libanés. La vinculación de Hizbolá con Siria y sobre todo con Irán es tan robusta que a nadie se le escapa que una escalada de tensión unilateral entre EE.UU y cualquiera de los dos Estados o Hizbolá tendrá repercusiones a tres bandas"[16]. No se entiende es que este experto reconocido en países previera un futuro ataque imperialista contra Siria en el 2003, y sin embargo, a partir del 2011 haya dado su apoyo a esa misma "expansión estadounidense" de la que habla.

De nada sirvieron la liberalización de la economía siria, la penetración de multinacionales, ni los acuerdos comerciales con la Unión Europea, ni que Al Assad fuera invitado por el ex presidente francés Sarkozy a las celebraciones del 14 de julio en Paris en el 2008, ni los acuerdos comerciales con la vecina Turquía gobernada por el islamista AKP, para impedir la injerencia y la intervención imperialista utilizando a los siempre dispuestos títeres islamistas; quizá esa pueda ser la gran lección a considerar por los diferentes gobiernos amantes de su soberanía e independencia y comprometidos realmente con el progreso política, económico, social y cultural de la clase obrera y los sectores populares.

La guerra del gas y la geoestrategia del caos

Si descartamos el relato oficializado por los medios de comunicación occidentales sobre el inicio del conflicto en Siria, entonces, ¿cuál fue el detonante? Como hemos visto antes, los planes del imperialismo norteamericano para derrocar al régimen del BAAS vienen de lejos. Esto nos podría llevar a considerar que el verdadero motivo del actual conflicto es el de destruir la soberanía nacional de un Estado que supone un estorbo en una zona vital para los intereses hegemónicos del imperialismo estadounidense; sin embargo, pensamos que la destrucción de Estados soberanos, en este caso la Siria baasista, es la principal consecuencia, pero no la causa última de lo que está sucediendo. En realidad, vivimos un momento de exacerbación de las tensiones y rivalidades imperialistas, en un momento en el que, concretamente, la hegemonía del imperialismo norteamericano está en juego, y esto, a pesar de la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump y su inventada por determinados medios corporativos "amistad" con el presidente ruso Vladimir Putin.

En este sentido, la lucha por el control de recursos estratégicos como el gas y el petróleo son vitales. Alfredo Embid exponía una cuestión frecuentemente olvidada: "El objetivo real es el mismo: el mantenimiento de un orden que siga haciendo posible el control y la apropiación de los recursos mundiales por parte de las elites ricas. En especial ahora es de vital importancia apropiarse de los hidrocarburos restantes y controlar sus vías de distribución, a medida que nos aproximamos al zenit del petróleo que según muchos ya se ha alcanzado. Si analizas la constelación de motivos de las últimas guerras y de las que están en curso, este objetivo aparece siempre en primer plano, estrechamente ligado a impedir la emergencia de un bloque que pueda competir con la dominación unilateral de las multinacionales occidentales."[17]. Con todas las idas y venidas que en estos años ha dado el conflicto en Siria, se nos pierde de vista el detonante del conflicto: el proyecto de llevar el gas de Qatar hacia la Unión Europea, con el que se pretendía romper la dependencia europea del gas ruso; este gaseoducto tendría que pasar necesariamente por Siria hasta llegar a Turquía. Frente a este proyecto, se encontraba la opción alternativa de trasladar el gas desde Irán hacia Siria. En 2010, el gobierno sirio optaría por la opción iraní; cuatro meses antes de que el conflicto en Siria estallara, el gobierno sirio firmaba el acuerdo con Irán, los perjudicados de este acuerdo quedaban al descubierto: Qatar, Arabia Saudí, EEUU e Israel, curiosamente los patrocinadores de los "rebeldes sirios" tanto de los "moderados" como de Fatah Al Sham (Al Qaeda) y el DAESH[18].

Tampoco, encuadrando el conflicto sirio en las ansías hegemonistas del imperialismo norteamericano, podemos dejar de la lado la cuestión la llamada "estabilidad financiera mundial", es decir, entiéndase por esa "estabilidad" la hegemonía del dólar y su utilización como "moneda mundial" en los intercambios comerciales.

Para los imperialistas norteamericanos y occidentales en general, ya no se trata tanto de controlar un país como de impedir que ese país soberano sea viable y que sus recursos puedan ser explotados por sus competidores potenciales: Rusia, y sobre todo, China. El horror del caos como estrategia ha sido palpable en Irak y posteriormente en Libia, pero se trata de un horror que tiene culpables. No se trata de una violencia ciega, no se trata de que Siria o todo el Oriente Medio esté condenado a la violencia porque si, o porque siempre haya sido así, sino que se trata del capitalismo en su fase imperialista en estado puro y duro, se trata de políticos y Estados al servicio de intereses corporativos, es decir, de intereses de clase que no tienen en cuenta vidas humanas, derechos humanos o libertades, pero lo peor, y el caso de Siria así lo demuestra, es que justifican sus guerras, sus asaltos, sus operaciones de "falsa bandera" y su violencia con la defensa de unos derechos presuntamente pisoteados por supuestos tiranos, locos homicidas, deseosos siempre matar por matar. Al respecto, intelectuales pretendidamente "progresistas" como Santiago Alba Rico en el Estado español, pero sobre todo, con una repercusión internacional, el supuesto "disidente de izquierdas" sirio Michel Kilo, cumplen una función de ocultación, cuando no de legitimación, de la geostrategia imperialista del caos y de sus consecuencias humanas. En el caso concreto de Kilo resulta llamativo como este llamado "defensor de los derechos humanos" considerado por su colega español Alba Rico como un "antiimperialista" no tuvo reparos en apoyar a Ahmad Yarba, dirigente de julio de 2013 a julio de 2014 de la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria (CNFORS), estrechamente vinculado a Arabia Saudí y defensor de la intervención de tropas terrestre de los EEUU en el conflicto. A finales de julio del 2013, Michel Kilo, y una delegación siria se reunían con John Kerry para perfilar las líneas de actuación en terreno sirio en un momento muy delicado del conflicto.

Resumen/conclusión

A modo de resumen concluyente:

a) Lejos de la explicación dada por los grandes medios occidentales y sus "periodistas sobre el terreno", el conflicto en Siria no se inició por un movimiento democrático duramente reprimido por un régimen despótico y autoritario y que en un momento dado, por supuesto nunca especificado o concretado, fue "secuestrado" o "copado" por el integrismo islámico, sino que fue justamente el integrismo islámico (Hermanos Musulmanes) estuvo desde el principio organizando e incitando a las protestas contra el gobierno. Al respecto, como venían advirtiendo los comunistas sirios aliados de BAAS, los reaccionarios aprovecharon las consecuencias negativas que las medidas económicas liberalizadoras para la movilización antigubernamental; igualmente, el hecho de la existencia de ciertos elementos escindidos del Partido Comunista Sirio o del grupúsculo trotskista Izquierda Revolucionaria, o de baasistas proirakíes contrarios al régimen no da credibilidad en absoluto al relato de una oposición laica e incluso de izquierdas al régimen por dos motivos: 1) porque en todo momento estamos hablando de organizaciones con escasa incidencia y capacidad de movilización, y 2) porque la mayoría de estas organizaciones han venido manteniendo a diferentes niveles alianzas con la reacción islámica, concretamente, con los ya mencionados varias veces Hermanos Musulmanes.

b) Que el integrismo islámico provocó los incidentes en Daraa en marzo de 2011 y la respuesta armada contra la policía y el Ejército, desencadenando la guerra.
c) Que en todo momento, la intervención del integrismo islámico estuvo monitorizada a diferentes niveles por Arabia Saudí, Qatar, Turquía, Israel, EEUU, Francia y Gran Bretaña.

d) Que, a pesar de las consecuencias negativas que las medidas liberalizadoras implementadas por el gobierno sirio habían tenido en determinados sectores de la población siria, tanto el régimen del BAAS como el presidente Bashar Al Assad gozaban de un alto apoyo y de popularidad. Esto no solo queda demostrado por el artículo de la revista Time a la que hemos hecho referencia al principio, sino que ya iniciado el conflicto, una encuesta publicada el 2 de enero del 2012 por Los Debates de Doha, miembro de la famosa Qatar Foundation, poco sospechosa de simpatías con el Gobierno sirio de Al Assad un 55% de los sirios se mostraba en contra de la dimisión de Al Assad. Otro informe de finales de noviembre del 2012, que tenía como fuente estudios de La Red de Derechos Humanos de Siria , dirigida por Sami Ibrahim, aseguraba que al menos el 65% de la población muestra su apoyo al gobierno baasista, dicha organización es crítica con Al Assad y pide su cese inmediato[19].

e) Que la llamada "Primavera Árabe", un fenómeno cuyo alcance no podemos analizar en este trabajo, ayudó en Occidente a la difusión del relato de una "revuelta democrática" en Siria, asimilando a Bashar Al Assad con autócratas pro occidentales como el egipcio Mubarak, el tunecino Ben Ali o el yemení Saleh.
En definitiva, el imperialismo norteamericano, sus aliados occidentales y sus títeres árabes han pretendido desde el 2001 con el conflicto sirio:

1. La anulación de la República Islámica de Irán, aliado de la República Árabe Siria, como potencia regional soberana e independiente de orientación antiimperialista y con capacidad nuclear. En esta cuestión, no solo está interesado el imperialismo occidental, sino también Israel, Arabia Saudí, Qatar y los Estados del Golfo, así como Turquía. Dejando fuera de juego a Irán se desarmaba por un lado a la resistencia patriótica antiimperialista de Hizbullah en el Líbano y a importantes sectores de la resistencia palestina -tanto laica como religiosa- por otro.

2. El cerco a la República Popular China y la Federación Rusa, rivales directos de los EEUU y los Estados europeos por el control de los recursos energéticos y su transporte y canalización hacia los grandes centros industriales y económicos, así como, el impedimento objetivo que suponen para la hegemonía mundial norteamericana .

3. La hegemonía del dólar y euro en las grandes transacciones comerciales internacionales en todas las áreas geográficas del mundo.

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Notas
[1] "The Revolutionary Distemper in Syria That Wasn't", Steve Gowans (https://gowans.wordpress.com/2016/10/22/the-revolutionary-distemper-in-syria-that-wasnt/). Los artículos de la corresponsal de Time, Rania Abouzeid, son los siguientes: Rania Abouzeid, "Arab Spring: Is a revolution starting up in Syria?" Time, March 20, 2011; Rania Abouzeid, "Syria's revolt: How graffiti stirred an uprising," Time, March 22, 2011.
[2] "El Gobierno sirio levantará esta semana la Ley de Emergencia", El País (http://elpais.com/diario/2011/04/17/internacional/1302991207_850215.html).
[3] "El gobierno sirio anunció reformas tras los disturbios", La Voz (http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/gobierno-siria-anuncio-reformas-tras-graves-disturbios).
[6] Al Qa´ida´s foreign fighters in Iraq. Harmony Project. Combating Terrorism Center at West Point. 2007.
[7] Podemos leerlo en: http://elpais.com/diario/2011/03/19/internacional/1300489211_850215.html y también: http://elpais.com/diario/2011/03/20/internacional/1300575615_850215.html. Sin embargo RTVE informa el 27 de marzo del 2011 de que de los 14 muertos en los enfrentamientos de Latakia, 10 eran policías (http://www.rtve.es/noticias/20110327/menos-14-muertos-ultimos-dos-dias-ciudad-siria-latakia/419970.shtml).
[8] Curiosamente fue un diario israelí, International News, el que reportó los asesinatos de policías, ( http://www.israelnationalnews.com/News/News.aspx/143026#.UjXFjBabuM8). Otra fuente Yab Liban, que cita a su vez a la agencia china Xinhua (http://www.yalibnan.com/2011/03/21/7-syrian-policemen-killed-in-sunday-clashes-report/) reconoce el asesinato de 7 policías y dice: "Al-Jazeera informó el domingo que los manifestantes también quemaron la sede del Partido Baath y el Palacio de Justicia de Deraa. Se formó un comité por el Ministerio del Interior para que investigue los recientes incidentes y tomar las medidas necesarias para castigar a cualquiera que se demuestre responsable de haber cometido abusos durante los incidentes en Deraa". También observamos grupos armados disparando en esta escena que aparece en un documental crítico con la oposición siria: http://www.youtube.com/watch?v=zJYKLb72Y1.
[9] Syria's 'Peaceful' Protests and "Freedom Bullets," Testimony from the REAL Syria Civil Defence, Vanessa Beeley (http://21stcenturywire.com/2016/11/06/syrias-peaceful-protests-and-freedom-bullets-testimony-from-the-real-syria-civil-defence/ ).
[10] Daraa 2011: Syria's Islamist Insurrection in Disguise, Tim Anderson, Global Research (http://www.globalresearch.ca/daraa-2011-syrias-islamist-insurrection-in-disguise/5460547).
[11] Syria - Daraa Revolution was Armed to the Teeth from the Very Beginning (https://www.youtube.com/watch?v=FoGmrWWJ77w).
[12] The day before Deraa: How the war broke out in Syria, American Tribune, (http://ahtribune.com/world/north-africa-south-west-asia/syria-crisis/1135-day-before-deraa.html).
[13] Dimisión del príncipe saudita Bandar ben Sultan, Red Voltaire, (http://www.voltairenet.org/article183313.html).
[14] Las milicias de los Hermanos Musulmanes recibieron financiación y armas de Arabia Saudí, Jordania y lamentablemente por el BAAS iraquí de Saddam Hussein rival del BAAS sirio y aliado en aquellos años de las monarquías reaccionarias y de los EEUU.
[15] Citado por José Antonio Egido que a su vez cita a la información publicada por el diario británico The Guardian el 27 de septiembre 2003. También se tiene constancia de otro documento de la CIA del año 1986 titulado "Siria: escenarios de los cambios dramáticos de la política" en el que se proponía "Un Gobierno suní controlado por los moderados que se concentran en el comercio serán el mejor proveedor de intereses de EEUU. Ellos tendrían una fuerte necesidad de ayuda del Occidente y las inversiones que realizan para construir la economía privada de Siria, lo que abriría el paso para lazos más profundos con los gobierno occidentales". (http://alwaght.com/es/news/88088).
[16] "Siria, EEUU y la ocupación de Iraq: el tenso equilibrio", Ignacio Gutiérrez de Terán, (http://www.nodo50.org/csca/miscelanea/siria-teran_7-07-03.html).
[17] "La Red Gladio en España", Alfredo Embid, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=102290
[18] Assad al Giornale: "L'Europa sta aiutando l'Isis a colpirla", http://www.ilgiornale.it/news/cronache/assad-giornale-leuropa-sta-aiutando-lisis-colpirla-1346864.html . También recomendamos este artículo del 2013 de The Guardian, "Peak oil, climate change and pipeline geopolitics driving Syria conflict", https://www.theguardian.com/environment/earth-insight/2013/may/13/1. Recomendamos por último este interesante artículo "Siria, centro de la guerra del gas en el Medio Oriente", de Imad Fawzi Shueibi, miembro del Centro de Estudios Estratégicos de Damasco, http://www.voltairenet.org/Siria-centro-de-la-guerra-del-gas .


Publicado originalmente en: la haine