miércoles, 10 de mayo de 2017

Siria, la nación que sufre y lucha.

x Arnaldo Pérez Guerra
Entrevista con Pedro García Hernández, corresponsal de Prensa Latina en Siria


Periodista de la Universidad de La Habana, ha sido redactor y reportero de la agencia cubana desde 1972. Desempeñó una corresponsalía en Checoslovaquia en los 80, y colaboró como guionista en la televisión venezolana, siendo revisor del programa Aló Presidente, del comandante Hugo Chávez. Incursionó en radios y ha sido jefe de la redacción de Asia de Prensa Latina y profesor universitario. Asesor en idioma español de la Agencia Vietnamita de Noticias y editor de la oficina de Prensa Latina en China entre 2009 y 2013. Ha recibido distinciones de periodista destacado y la Orden Félix Elmuza de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

ATAQUE QUÍMICO Y BOMBARDEO
“Sin pruebas sustanciales porque manipular es presentar lo falso como verdadero, lo negativo como positivo y lo degradante como beneficioso, las potencias occidentales volvieron a acusar a Siria de ataques químicos. Mencionan más de ochenta muertos y decenas de heridos por un presunto ataque con gases en Khan Sheikou, al sur de Idleb, lugar de asentamiento de la Junta para la Liberación del Levante, una asociación de grupos terroristas liderada por el otrora Frente Al Nusra.

Antes de cualquier posible evidencia sobre los hechos, medios occidentales e incluso con declaraciones del régimen sionista, se dio por real el ataque con sustancias químicas no definidas. Toda esta algazara mediática, respaldada por tres miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: EEUU, Reino Unido y Francia sirve como un peligroso precedente.

Los últimos reportes señalan que el corresponsal de Al-Masdar News, Yusha Yuseha, recibió informaciones del ejército sirio afirmando que la fuerza aérea atacó una fábrica de misiles en Khan Sheikou, usando un avión de combate Su-22. Todo parece indicar que en la región, en la que murieron personas inocentes entre ellos niños y mujeres, los terroristas almacenaban productos químicos altamente tóxicos y ahora tratan de demostrar lo contrario. Este hecho ha servido de pretexto para EEUU, que bombardeó con 59 misiles tipo Tomahawk lanzados sobre la base aérea siria de Shayrat. 23 dieron en los blancos previstos y el resto provocó al menos nueve muertos y otros tantos heridos en aldeas cercanas. Entre las víctimas civiles hay niños que se suman al trágico balance de víctimas.

Los almacenes y aviones fueron destruidos en la instalación utilizada para ataques contra grupos terroristas como el Estado Islámico, en la región oriental de Homs. Dos mil militares estadounidenses están desplegados al este de la provincia de Alepo, en las cercanías de las localidades de Al Bab y Manbij, lugares de asentamiento de tropas turcas desde agosto de 2016. La agresión directa en marcha tiene de hecho consecuencias imprevisibles y es el preludio de que el espanto y el horror pueden generalizarse en una nación sometida a las más bárbaras presiones políticas y militares.

-Háblenos del gobierno sirio y de los aspectos poco conocidos o tergiversados en Occidente por los grandes medios de comunicación.

“Bashar Al-Assad es el segundo de los cuatro hijos del presidente Hafez Al-Assad, quien gobernó Siria hasta su muerte en 2000. Cuando asumió la presidencia del país, inició una amplia política social participativa y una línea económica que aumentó las inversiones del sector privado, sobre todo en la industria manufacturera, de servicios (turismo), transporte y agricultura.
A pesar de las continuas tergiversaciones y manipulaciones, Siria mantuvo y amplió los tradicionales vínculos con Rusia sobre todo en el plano militar, y desarrolló una eficaz relación comercial con Europa. En la explotación petrolera estabilizó una presencia mayoritaria del Estado, con participación de entidades chinas, francesas y del Reino Unido. En 2009 el Emirato de Catar propuso -impulsado por EEUU y para reducir el papel de Rusia sobre la energía en Europa-, la construcción de un gran gaseoducto de casi cinco mil kilómetros para enviar gas natural catarí a Europa a través de Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía. El presidente Al-Assad rechazó tal ‘iniciativa’ por considerarla perjudicial a los intereses nacionales y a sus aliados en la región: Rusia e Irán. Tal rechazo, con la activa participación de las grandes transnacionales petroleras y las consecuentes políticas injerencistas que siempre han defendido, fue la chispa que activó contra Siria un vasto plan intervencionista, pensado y trabajado por las llamadas ‘cabezas pensantes’, a través de los servicios de inteligencia occidentales como la CIA y la colaboración del MI 6 del Reino Unido, el Mossad del régimen sionista, Turquía y las monarquías del Golfo, como Catar y Arabia Saudita. Todo respaldado por un feroz bloqueo mediático y comercial que incluyó la suspensión vía satélite de las transmisiones sirias de radio y televisión, así como el saboteo y manipulación de las redes en Internet, en las que desempeñaron y desempeñan un papel de primer orden cadenas como Al Jazeera, entre otras, dedicadas desde entonces a una intensa propaganda para ‘satanizar’ la gestión de Al-Assad, con elevada dosis de sensacionalismo.
Su figura, sobre todo a partir de fines de 2010 fue falseada y virtualmente desde Occidente ‘se pidió su cabeza’, como expresaron a su tiempo la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el presidente Barack Obama. Ante la inminente agresión a principios de 2012 -frustrada por el veto en Naciones Unidas de Rusia y China-, y cuando todas las embajadas occidentales y de algunos otros países abandonaron Damasco, Al-Assad se mantuvo al frente del país e incluso concedió continuas entrevistas a cadenas como la BBC, CNN, y diarios estadounidenses como Wall Street Journal, entre muchos. De esa fecha a la actualidad y en fluido inglés, el presidente sirio resulta uno de los jefes de Estado más entrevistados a nivel mundial. Pero los medios insisten en cada encuentro en una particularidad: la constante alusión a los derechos humanos, el bombardeo a hospitales y la alianza -real, objetiva y respetuosa- con Rusia, Irán y el movimiento de resistencia libanés Hezbolá, en lo fundamental. Nunca -a excepción de medios que están por expresar la realidad-, hubo alusiones a la actuación de los grupos terroristas o al proceso de reconciliación nacional, amnistías y treguas constantemente instrumentadas. Es la elaboración de una política parcial, manipulada y basada en la farsa ‘tragicómica’ de los derechos humanos, cuyos ‘defensores’ en la región son increíblemente las autocráticas monarquías del petrodólar. Esos medios y ‘analistas políticos’ del mundo occidental montaron repetidas farsas acerca de Al-Assad, a quien tildaron de proteger a la minoría alauita y rodearse de ellos para imponer sus criterios a la mayoría.
La realidad ha demostrado con creces que en una nación de creencia mayoritaria sunita, los principales colaboradores del presidente son de esa base confesional, incluidos altos mandos del ejército y las fuerzas de seguridad o de la esfera diplomática, como Bashar Jaafari, representante permanente de Siria ante Naciones Unidas y directivo principal de las negociaciones en Ginebra o Astaná para la búsqueda de la paz. Con el tiempo, y en la medida que Siria ganaba posicionamientos cada vez más fuertes en el terreno militar, político y diplomático, las entrevista y cuestionamientos al mandatario oscilaron hacia tendencias más realistas y objetivas y en la mayoría de los casos, dejaron de tomar como punto de partida su ‘renuncia’ a la primera magistratura del país, para la cual fue reelegido en 2007 tras la convocatoria a un referéndum”.

TERRORISMO Y CRISIS HUMANITARIA

-¿Siria vive una guerra civil? ¿Cómo era la vida antes de la agresión de EEUU, las monarquías árabes y la UE?

“Hasta fines de 2011, Siria era una de las naciones del Medio Oriente de mayor nivel de vida, con un sistema de salud organizado y efectivo, autoabastecida en más del 90% de medicamentos fabricados por una industria farmacéutica en desarrollo, reconocidas escuelas de medicina en Damasco y Alepo, entre otras ciudades, así como un crecimiento económico anual cercano al 3%, que la ubicaba en los términos internacionales de país en desarrollo. Poseía además, más de 22 mil escuelas de todo tipo de enseñanza -pública, mixta y privada- y desde el nivel primario se contemplaba el estudio del Islam como una asignatura más y no obligatoria. Junto a esas escuelas existía una cifra superior a las 23 mil mezquitas, tanto de confesión sunita como chiíta y ningún maestro o alumno era discriminado por su base confesional. Pude apreciar cómo en una escuela primaria en el barrio de Qadam -un ‘foco’ de protestas armadas y acciones terroristas en los primeros años de la crisis-, la manera en que rescatan sus tradiciones docentes tras el desalojo de los terroristas. Muy cercana a la mezquita del barrio, que apareció destruida en imágenes difundidas por Al Jazzera -algo que jamás sucedió en realidad-, la escuela es dirigida por un profesor de origen palestino. Tiene sesenta maestros, la mayoría mujeres jóvenes, desde sunitas y chiítas hasta cristianas o ateas.
En Siria convivían esas creencias junto a cristianos ortodoxos y maronitas, alauís, drusos y entre otras minorías étnicas de diferentes creencias, como palestinos y kurdos, quienes recibieron el derecho pleno a ser ciudadanos.
Siria se autoabastecía de alimentos y comenzaba a corregir imperfecciones en la agricultura para lograr mayor eficacia productiva, diversificar la oferta y mejorar los salarios y el rendimiento en general. De igual forma, producía diariamente 387 mil barriles de petróleo y satisfacía la demanda interna de gas licuado y otros derivados procesados en las dos únicas refinerías del país, en Bania y Homs, a partir de más de cuarenta yacimientos distribuidos geográficamente entre las provincias de Alepo, Homs, Raqqa y Deir Ezzor. El patrimonio histórico y cultural incluía 758 sitios arqueológicos donde confluyen antiguas civilizaciones: bizantina, fenicia, greco-romana, árabe-islámica y de la época de las cruzadas, en lo esencial. Desde 1979, se incluían como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco los sitios de Palmira, ciudades viejas de Alepo, Bosra y Damasco, el Crac de los Caballeros y las Aldeas del Norte, en Hasaka y Deir Ezzor.
Estado secular, tolerante y en el que se mezclan las más variadas tendencias sociales, religiosas y políticas incluida la judía -en Damasco había una sinagoga hoy abandonada-, Siria fue objetivo principal en el plan de las llamadas ‘primaveras árabes’ desde Washington, respaldado por Francia y Reino Unido y con la activa colaboración de Turquía y las monarquías del Golfo. Se intentó promover una guerra civil a partir de una primera manifestación pública cuando algunos centenares de personas reclamaron las tierras del actual Aeropuerto Internacional de Damasco. Investigaciones posteriores, testimonios recogidos y publicados, demostraron que esos terrenos habían sido adquiridos legalmente por el Estado tan pronto los colonizadores franceses abandonaron el país a fines de la década de los 40, cuando se proclamó su independencia. Fue una clásica manipulación de hechos sin sustentación legal, moral y objetiva en que el dinero proveniente de los petrodólares ‘movía multitudes’, la mayoría de cuyos participantes cuando vieron las armas desenfundadas y la muerte arbitraria de algunos, comenzaron a reflexionar, tal y como demostraron múltiples testimonios.
Con algo más del 85% de la población de creencia suní, Siria fue el escabroso objetivo de las grandes potencias para hacer implosionar al mundo árabe y musulmán. Datos y cifras han demostrado que no hubo manifestaciones espontáneas, que los equipos y armas para los extremistas llegaron desde el exterior o fueron robados y que las células ‘dormidas’ de terroristas fueron alentadas desde algunas mezquitas como las de Qadam.
Desde fines de 2011 y hasta 2013, las acciones de los grupos extremistas se extendieron a todo el país, fracasaron en la capital y abarcaron entonces las regiones del norte: Raqqa, Deir Ezzor, Alepo e Idlib. Nunca las casi cien agrupaciones terroristas -aún cuando lograron ocupar grandes extensiones geográficas en un país donde dos tercios de su territorio es desértico-, recibieron el apoyo mayoritario de la población, que en más de un 60% vive o se desplazó hacia zonas controladas por el gobierno.
La base confesional fue exacerbada e incluso se recurrió a grupos de confesión sunita o de otras tendencias extremistas para que activaran acciones, atentados y sabotajes contra instituciones del Estado, la policía o las fuerzas armadas. En el atentado a la TV Siria, en 2013, al ejecutor se le pagó más de 10.000 dólares y era de confesión sunita. Puso la bomba en horas de la madrugada, sin afectar por suerte a centenares de trabajadores. La guerra impuesta y no civil como insisten los grandes medios, adquirió ribetes destructivos, dramáticos. Acabó con más de 50 instalaciones hospitalarias, cinco mil escuelas, miles de kilómetros de líneas de ferrocarril y carreteras, y la muerte, herida o mutilación de más de 500 mil personas. Además, deja hasta la fecha pérdidas económicas superiores a 200.000 millones de dólares. A partir de septiembre de 2015, cuando Al-Assad solicitó, según acuerdos previos establecidos años antes, la ayuda de la aviación rusa, las reglas del terrible juego de guerra comenzaron a cambiar y el flujo constante desde el exterior para los grupos armados disminuyó y permitió a las fuerzas armadas sirias junto a milicias aliadas revertir la situación en los más de doce frentes de combate en todo el territorio nacional”.

DESPLAZADOS POR LA GUERRA

-¿Cuál es la situación humanitaria?

“El número de desplazados es de cerca de once millones, de ellos algo más de seis millones internamente, o sea que se refugiaron en zonas controladas por el gobierno, sobre todo en Damasco, Homs, Latakia y Tartus. Situación que implica un notable esfuerzo por crear condiciones mínimas de habitabilidad: alimentos, albergues provisionales, atención de salud. En estos casos vale destacar el aporte de la Media Luna Roja Arabe Siria, ONG nacionales o de diversos países y en menor medida de la Cruz Roja Internacional y otros organismos de Naciones Unidas, aún cuando las informaciones al respecto muchas veces se falsean. Existe y se mantiene un importante aporte en asistencia humanitaria por parte de Rusia e Irán y algunos aportes significativos de China, Armenia o República Checa, entre otras. Objetivamente, la situación es bastante difícil, y en ese sentido se ubica Alepo, la que fuera primera ciudad siria en población y segunda por el valor de su producción industrial.
Tras su liberación por parte del ejército sirio, miles de habitantes retornaron a sus hogares pero el nivel de devastación obliga a otros tantos a permanecer en centros de refugio. No puede decirse, en ningún caso y a pesar de la devastación, que exista una crisis de hambruna, pero sí de necesidades crecientes desde el punto de vista alimenticio, de salud y de atención social, sobre todo en el sector educacional. El gobierno trabaja al respecto pero requiere de sistemática ayuda internacional.
Al mismo tiempo, desde los primeros años de la crisis, se constituyó el Ministerio de Reconciliación, con la aplicación de programas en colaboración con Rusia, que han permitido llevar la paz a más de 1.200 localidades y pueblos y el retorno a zonas pacificadas de más de 85 mil personas, así como la amnistía de unas 35 mil acogidas a esa política. En general, la desinformación y las falsedades rodean también estos temas, los medios occidentales soslayan lo que hace el gobierno. Luchar por sobrevivir en esta nación secular del Levante tiene sin dudas una relevancia internacional de magnitudes que contribuye a un redimensionamiento de políticas sensatas y humanas frente a la prepotencia en el mundo”.

Punto Final
Publicado originalmente en: la haine

viernes, 5 de mayo de 2017

Informe sobre los « crímenes de guerra cometidos contra el pueblo sirio”.



Las acusaciones de pacifistas turcos: 45 abogados, periodistas, diputados, sindicalistas y artistas turcos acaban de publicar un impactante informe sobre los « crímenes de guerra cometidos contra el pueblo sirio” que ha sido transmitido a la ONU. Se acusa a los grupos yihadistas, a la guerra de agresión contra Siria. El informe acaba de ser enviado a la comisión de investigación independiente de la ONU sobre los crímenes cometidos en Siria. Se trata de poner en pie el equivalente del comité Russell sobre los crímenes cometidos en la guerra de Vietnam en los 60, experiencia ésta que se ha repetido para las guerras de Irak y Palestina, para juzgar los crímenes cometidos por el imperialismo. 

La « Asociación turca por la paz” y los “Abogados por la justicia” preparan desde hace meses un informe preliminar a acciones en justicia contra los criminales de guerra en Siria y aquellos que ejercen el mando. Se trata de acciones en los tribunales turcos y sobre todo en los tribunales internacionales. El informe acaba de ser entregado a la Comisión de investigación independiente de la ONU sobre los crímenes cometidos en Siria. 
Se intenta poner en pie el equivalente del comité Russell sobre los crímenes cometidos en la guerra de Vietnam en los 60, experiencia ésta que se ha repetido para las guerras de Irak y  Palestina, para juzgar los crímenes cometidos por el imperialismo.
 Los abogados y periodistas turcos conocen bien el terreno, tanto el de las regiones fronterizas con Turquía como el que han conocido a través de su participación en equipos de inspectores en visita puntual en Siria o como reporteros de guerra en este país
Los abogados turcos se basan en el « Estatuto de Roma », previsto por la « Corte Penal Internacional » (CPI) y que clasifica los crímenes cometidos en Siria en tres tipos: crímenes de agresión, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.  
 El primero fundamenta la persecución judicial, los otros dos están estrechamente ligados a la acción de bandas criminales en Siria.
 Una guerra de agresión: un crimen contra el pueblo sirio 
 La parte central de la acusación reposa sobre el concepto de « guerra de agresión”  reconocido por una enmienda del estatuto de Roma de 2005 que se refiere a un Estado agresor. 
 Así, « el envío  de bandas, grupos armados, grupos irregulares o mercenarios en nombre de un estado para llevar a cabo una lucha armada contra un Estado” también está incluido en la definición.  
 Así que para la Asociación por la paz, se trata de denunciar a los instigadores, a los llamados « Amigos de Siria », reunidos en Túnez en febrero de 2012, en Soha en Junio de 2013, y que desde el principio han reconocido al Consejo nacional sirio, aportando así su apoyo a la rebelión armada. 
 Cinco nombres se encuentran en la lista de acusados: Estados Unidos, Arabia Saudí, Catar, Israel y Turquía. 
 En cuanto a los EEUU, no hay nada nuevo, la Asociación recuerda los planes para eliminar todo obstáculo a su plan del “Gran Oriente Medio”, Irak, luego Siria, finalmente Irán. Dialogan con los grupos armados, los coordinan, les aportan un constatado aporte financiero y logístico. 
 Arabia Saudí busca el aislamiento de Irán y la creación de una Siria suní, comandada por los saudíes. La potencia saudí invierte miles de millones en armar a los combatientes, entrenarlos y transmitirles ordenes con la vista puesta en objetivos de potencia regional.
 En cuanto a Catar, ha apoyado desde el principio la rebelión armada, ha acogido el encuentro de Doha en junio de 2013, habiendo declarado su primer ministro que el “apoyo armado era la única forma de obtener la paz”. Más tarde maquilló su posición, buscando una conciliación por la vía de la autoridad palestina.
 Finalmente, la intervención de Israel no se limita al apoyo a los grupos armados: están también el envío de vehículos a los rebeldes, el recurso a los ataques con uranio empobrecido, la acogida de combatientes en hospitales israelíes para acabar con el proyecto de intervención internacional coordinado por Israel.
Turquía: la base en la retaguardia de la rebelión armada, en la primera fila del banquillo de los acusados 
 Es sobre todo a Turquía a quien se refiere con más fuerza el informe. Su política imperialista neo-otomana entra cada vez más en conflicto con la llamada política de “ningún conflicto con los vecinos” que había conducido a relaciones pacíficas con Siria. 
 Turquía es lugar que alberga el acta de nacimiento de del consejo nacional sirio en agosto de 2011. En mayo de 2012 las relaciones diplomáticas con Siria son suspendidas y los diplomáticos sirios son expulsados.  
 En Septiembre de 2012, Erdogan confía al Washington Post que Turquía le presta apoyo logístico a los rebeldes antes de añadir, estableciendo un paralelismo con la intervención  de EEUU en Irak, : “ Tenemos que hacer lo que sea necesario, y lo vamos a hacer”.  
 Las acciones de colaboración concreta entre Turquía y los rebeldes se cuentan por cientos, los rebeldes utilizan Turquía como base en la retaguardia para las retiradas, como un privilegiado circuito de reavituallamiento.
 Baste recordar que las bases de entrenamiento del llamado Ejercito libre sirio se encuentran en la provincia fronteriza turca de Hatay, que los campamentos de refugiados se ven cada vez más claramente como bases para el repliegue de yihadistas y que Turquía es el país por el que transitan las armas provenientes del Golfo. 
 Es cada vez más probable que sea a través de Turquía que los rebeldes se dotaron de armas químicas, factor señalado por 12 antiguos miembros de los servicios secretos en su carta al presidente Obama.  
 El último escándalo. El pasado 15 de diciembre, se supo que desde junio de 2013 no menos de  47 toneladas de armamento y de munición atravesaron la frontera entre Siria y Turquía según una investigación realizada por la ONU.
 De forma intencionada, el estado turco ha hecho de la zona fronteriza entre Siria y Turquía una zona sin ley donde se encuentra por todas partes tráfico de todo tipo de mercancías (armas, coches de lujo…). Los controles de frontera se han convertido en imposibles al pertenecer la zonal dominio de las milicias islamistas, de bandas de individuos sin escrúpulos y de traficantes de todo tipo. 
 Sin embargo es el gobierno turco quien controla las informaciones vitales. Los  abogados ponen el ejemplo del yihadista turco Burak Yazici, muerto en Siria, y a quien las autoridades turcas habían detectado y dejado pasar a Siria para combatir al gobierno de Assad.
 Los yihadistas miembros de Al Qaeda patrullan por las calles de las ciudades del sur de Turquía. Human Rights Watch se indigna por la hipocresía turca que “concede un refugio seguro a criminales de guerra, a personas que han violado los derechos humanos”.  
 El pasado 7 de noviembre se llegó incluso a encontrar un camión lleno de lanza granadas, de bombas y de armas fabricadas en la fábrica  turca de Konya con destino a Siria y conducido por Heysem Topalca, combatiente en Siria y que campa a sus anchas gracias a sus contactos con los servicios secretos turcos.
 El « ejército criminal »: seis grupos terroristas, una sola ola de terror bajo el paraguas de la religión.
 Al-Qaeda, Ejército libre sirio (ELS), yihadistas y opositores de todo tipo. ¿Quiénes son los rebeldes sirios? ¿Quiénes son los criminales de guerra que hacen la guerra contra el pueblo sirio?
 La asociación divide estos grupos en seis: una división compleja y en continuo movimiento. Subrayan que el ELS y Al Qaeda dirigen a estos grupos, aunque hay que concebirlos como organizaciones con una estructura muy débil con influencia sobre débiles grupos de combatientes. 
 Sólo el envío de armas saudíes coordinado por la CIA ha conseguido unir por algún tiempo a estos grupos, conduciendo a rivalidades regulares por el reparto del botín.
 Por otro lado la distinción entre  los grupos próximos al ELS y  Al Qaeda es frecuentemente imposible al actuar siempre juntos. Por ejemplo, Osman Karahan, un turco que trabaja como abogado de Al Qaeda murió en Alepo en junio de 2012 mientras combatía con el ELS.  
 El primer grupo yihadista en Siria es el Frente islámico sirio. Entre 13 000 y 20000 hombres que se apoyan en la Brigada Ahrar Al-Sham. Este grupo  tiene importantes vínculos con Turquía e Irak, está ligado con el ELS y tiene como objetivo las regiones kurdas. 
El segundo grupo es el Frente islámico de liberación, con cinco brigadas. La de Tawhid en Alepo está vinculada con el ELS, la de Farouk en Alepo y Homs es cercana a Turquía. Las brigadas Islam (de Damasco) y Al Haq (de Homs) están vinculadas con Arabia Saudita. La quinta, Suquour al-Sham, cercana a Al Qaeda, está financiada por Qatar. Ésta última cuenta con 3 000 combatientes y la brigada Islam con 10 0000.  
 El tercer grupo, Ghuraba al-Sham , está compuesto de un gran número de ciudadanos turcos y se especializa , claro, en los ataques contra zonas kurdas.  
 El cuarto grupo, la Brigada de los mártires de Idlib, cada vez más formada por la organización islámica radical Suquor  al-Sham y financiada por los Qataríes, está ligada con Al Qaeda. La brigada Al-Resul, otra organización islámica radical, ha sido instaurada por Catar  y cuenta con su apoyo.  
 Hay que resaltar que organizaciones con base no en Siria sino en Líbano o en Irak, participan en los combates en Siria, como la brigada Abdullah Azzam, una organización salafista con base en Líbano y cercana a Al Qaeda. También Jund al-Sham, compuesta de yihadistas palestinos. 
 También se puede pensar en el ejército libre iraquí, organizado por gentes cercanas al antiguo presidente iraquí Tarik al-Hashimi. La mayoría de estos grupos funciona directamente con Al Qaeda.  
Quinto grupo y no el menor: el Frente Al Nosra, organización islamista fundamentalista que jurado obediencia a Al Qaeda en abril de 2013. Se cree que son 70 los atentados con bomba cometidos por esta organización terrorista entre hoy y junio de 2013. Este grupo intenta tomar el mando dela rebelión. 
 Se podría añadir el Estado islámico en Irak y Sham (ISIS), fuerte en Homs, Ar-Raqqah y Azez, donde las tropas llevan a cabo un combate contra los kurdos y van y vienen a través de la frontera entre Turquía y Siria y también entre la frontera entre Siria y Jordania. 
 Crímenes de guerra, crímenes contra la Humanidad: una larga lista de mártires del pueblo sirio
Los abogados turcos subrayan al menos 19 casos de crímenes de guerra contenidos en el Estatuto de Roma y 10 crímenes contra la Humanidad tal y como se recoge en el artículo 7 del mencionado Estatuto. Ambas definiciones se confunden con frecuencia en el caso de la llamada guerra civil siria.  
 Asesinatos y masacres: La Asociación ofrece como prueba el caso de 22 ataques mortíferos, esencialmente atentados con bomba que han sido directamente imputados a grupos rebeldes y reivindicados por estos grupos. 
 Entre los más destacados se puede pensar en los vehículos llenos de explosivos que estallaron el 28 de noviembre de 2012 en un barrio multiétnico, poblado por cristianos y drusos, en Jaramana con el resultado de 34 muertos y 83 heridos. 
 El 29 de enero de 2013, 80 cadáveres, la mayoría de niños, fueron encontrados ejecutados y con las manos atadas a la espalda a lo largo del río Quiq en Alepo, región controlada por el ELS.
 El 21 de febrero de 2013 una serie de explosiones reivindicadas por Al Qaeda hizo 161 muertos y 500 heridos en Damasco. 
 Exterminio de grupos raciales y religiosos: los ataques que tienen como objetivo las minorías religiosas (cristianos y chiíes) y étnicas (kurdos, drusos, alauíes) se multiplican. Podemos pensar en los ataques a los pueblos alauíes y kurdos en Latakia.
 Los militantes de Al-Nosra atacaron el 4 de agosto 8 pueblos de Latakia. Después de haberlos bombardeado, los yihadistas cometieron masacres con hachas, cuchillos y machetes. Varios cientos de muertos: todos los habitantes del pueblo Hrrata murieron, solo 12 sobrevivieron en Nabata.
 En Balluta los yihadistas se ocuparon de masacrar a los niños reunidos en la plaza del pueblo y después mataron a los adultos. Según el informe de Human Rights Watch, 190 personas habrían sido asesinadas, 200 habrían sido secuestradas, aunque las cifras podrían ser mucho más elevadas.  
 El recurso a armas químicas: Su uso ha sido demostrado, al menos en el ataque de la región oriental de Guta, en Damasco, el 21 de agosto. Así, si la Siria de Assad ha sido rápidamente acusada por los agresores, los hechos apuntan en otra dirección. 
Rusia había subrayado el hecho de que los misiles habían sido lanzados desde una zona controlada por Liwa al-Islam, milicia islamista. En mayo de 2013 el Ejército sirio ya había tomado muestras de gas sarín en soldados de Al-Nosra y otras armas de destrucción masiva más refinadas.
 Más tarde, en octubre de 2013, una explosión con bomba en la frontera turca sobre un puesto de control de los Kurdos de Ras al Ayn podría haber estado acompañada de armas químicas, según se ve en los síntomas de envenenamiento en algunos combatientes y en el humo amarillo de la explosión.
 No olvidemos que Carla del Ponte, miembro de la comisión de investigación de la ONU confirmó que no había ningún indicio de que el gobierno sirio hubiera usado estas armas, sino que podrían haber sido los rebeldes sirios.
 Ataques contra edificios educativos, religiosos y culturales: son frecuentes, más de 200 establecimientos escolares han sido destruidos por los combates. En enero de 2013 el hospital francés de Alepo fue víctima de un ataque con coche bomba por parte de Al-Nosra. 
 El 28 de marzo de 2013 la Universidad de Damasco fue víctima de un ataque con mortero que hizo 15 muertos y 20 heridos. El 21 de marzo la mezquita de Eman fue víctima de un ataque el viernes, día del rezo. El imán Sheikh Mohammed Said Ramadan, cercano a Assad, y otras 42 personas fueron asesinadas. 
 Los más importantes monumentos de la rica historia siria, inscritos en la lista de la UNESCO, ya han sido seriamente dañados y saqueados: el Krak de los caballeros, Palmira, el casco histórico de Damasco, los edificios medievales de Aleo, el bazar de Al-Madina o la gran mezquita de Alepo. 
Violaciones y acoso sexual: está demostrado que Al Qaeda y las organizaciones vinculadas con el ELS han violado a miles de mujeres y niños. Según la ONG “Mujeres en estado de sitio”, en 2012 está demostrado que tuvieron lugar 100 casos de violaciones, el 80% contra mujeres y adolescentes. Serían cifras muy subestimadas.  
 Ninguna de  las denuncias presentadas por « Abogados por la justicia” en Turquía contra los criminales de guerra y sus cómplices ha sido tomada en consideración por la justicia turca.  
 Sin embargo, el atentado islamista de Reyhanli, en la frontera turco-siria, el pasado mayo, que causó 46 muertos, despertó la conciencia del pueblo turco. Fue el punto de partida de la “rebelión de junio”, que zarandeó el gobierno autoritario de Erdogán, que hoy en día sigue debilitándose bajo el peso de los escándalos. 
Ahora, los abogados ávidos de justicia, los periodistas amigos de la paz, los diputados preocupados por la verdad, se giran hacia la justicia internacional: hace falta la expresión de un gran movimiento de solidaridad con el pueblo sirio que es víctima de una guerra de agresión. ¡La verdad debe ser pronunciada y se debe hacer justicia frente a los crímenes de guerra que sufre Siria!

Publicado originalmente en: INVESTIG'ACTION

El informe completo puede ser leído en: Barisdernegi (en inglés)

Traducción: Quique Guerrero para  Investig'Action