viernes, 5 de mayo de 2017

Informe sobre los « crímenes de guerra cometidos contra el pueblo sirio”.



Las acusaciones de pacifistas turcos: 45 abogados, periodistas, diputados, sindicalistas y artistas turcos acaban de publicar un impactante informe sobre los « crímenes de guerra cometidos contra el pueblo sirio” que ha sido transmitido a la ONU. Se acusa a los grupos yihadistas, a la guerra de agresión contra Siria. El informe acaba de ser enviado a la comisión de investigación independiente de la ONU sobre los crímenes cometidos en Siria. Se trata de poner en pie el equivalente del comité Russell sobre los crímenes cometidos en la guerra de Vietnam en los 60, experiencia ésta que se ha repetido para las guerras de Irak y Palestina, para juzgar los crímenes cometidos por el imperialismo. 

La « Asociación turca por la paz” y los “Abogados por la justicia” preparan desde hace meses un informe preliminar a acciones en justicia contra los criminales de guerra en Siria y aquellos que ejercen el mando. Se trata de acciones en los tribunales turcos y sobre todo en los tribunales internacionales. El informe acaba de ser entregado a la Comisión de investigación independiente de la ONU sobre los crímenes cometidos en Siria. 
Se intenta poner en pie el equivalente del comité Russell sobre los crímenes cometidos en la guerra de Vietnam en los 60, experiencia ésta que se ha repetido para las guerras de Irak y  Palestina, para juzgar los crímenes cometidos por el imperialismo.
 Los abogados y periodistas turcos conocen bien el terreno, tanto el de las regiones fronterizas con Turquía como el que han conocido a través de su participación en equipos de inspectores en visita puntual en Siria o como reporteros de guerra en este país
Los abogados turcos se basan en el « Estatuto de Roma », previsto por la « Corte Penal Internacional » (CPI) y que clasifica los crímenes cometidos en Siria en tres tipos: crímenes de agresión, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.  
 El primero fundamenta la persecución judicial, los otros dos están estrechamente ligados a la acción de bandas criminales en Siria.
 Una guerra de agresión: un crimen contra el pueblo sirio 
 La parte central de la acusación reposa sobre el concepto de « guerra de agresión”  reconocido por una enmienda del estatuto de Roma de 2005 que se refiere a un Estado agresor. 
 Así, « el envío  de bandas, grupos armados, grupos irregulares o mercenarios en nombre de un estado para llevar a cabo una lucha armada contra un Estado” también está incluido en la definición.  
 Así que para la Asociación por la paz, se trata de denunciar a los instigadores, a los llamados « Amigos de Siria », reunidos en Túnez en febrero de 2012, en Soha en Junio de 2013, y que desde el principio han reconocido al Consejo nacional sirio, aportando así su apoyo a la rebelión armada. 
 Cinco nombres se encuentran en la lista de acusados: Estados Unidos, Arabia SaudíCatarIsrael y Turquía. 
 En cuanto a los EEUU, no hay nada nuevo, la Asociación recuerda los planes para eliminar todo obstáculo a su plan del “Gran Oriente Medio”, Irak, luego Siria, finalmente Irán. Dialogan con los grupos armados, los coordinan, les aportan un constatado aporte financiero y logístico. 
 Arabia Saudí busca el aislamiento de Irán y la creación de una Siria suní, comandada por los saudíes. La potencia saudí invierte miles de millones en armar a los combatientes, entrenarlos y transmitirles ordenes con la vista puesta en objetivos de potencia regional.
 En cuanto a Catar, ha apoyado desde el principio la rebelión armada, ha acogido el encuentro de Doha en junio de 2013, habiendo declarado su primer ministro que el “apoyo armado era la única forma de obtener la paz”. Más tarde maquilló su posición, buscando una conciliación por la vía de la autoridad palestina.
 Finalmente, la intervención de Israel no se limita al apoyo a los grupos armados: están también el envío de vehículos a los rebeldes, el recurso a los ataques con uranio empobrecido, la acogida de combatientes en hospitales israelíes para acabar con el proyecto de intervención internacional coordinado por Israel.
Turquía: la base en la retaguardia de la rebelión armada, en la primera fila del banquillo de los acusados 
 Es sobre todo a Turquía a quien se refiere con más fuerza el informe. Su política imperialista neo-otomana entra cada vez más en conflicto con la llamada política de “ningún conflicto con los vecinos” que había conducido a relaciones pacíficas con Siria. 
 Turquía es lugar que alberga el acta de nacimiento de del consejo nacional sirio en agosto de 2011. En mayo de 2012 las relaciones diplomáticas con Siria son suspendidas y los diplomáticos sirios son expulsados.  
 En Septiembre de 2012, Erdogan confía al Washington Post que Turquía le presta apoyo logístico a los rebeldes antes de añadir, estableciendo un paralelismo con la intervención  de EEUU en Irak, : “ Tenemos que hacer lo que sea necesario, y lo vamos a hacer”.  
 Las acciones de colaboración concreta entre Turquía y los rebeldes se cuentan por cientos, los rebeldes utilizan Turquía como base en la retaguardia para las retiradas, como un privilegiado circuito de reavituallamiento.
 Baste recordar que las bases de entrenamiento del llamado Ejercito libre sirio se encuentran en la provincia fronteriza turca de Hatay, que los campamentos de refugiados se ven cada vez más claramente como bases para el repliegue de yihadistas y que Turquía es el país por el que transitan las armas provenientes del Golfo. 
 Es cada vez más probable que sea a través de Turquía que los rebeldes se dotaron de armas químicas, factor señalado por 12 antiguos miembros de los servicios secretos en su carta al presidente Obama.  
 El último escándalo. El pasado 15 de diciembre, se supo que desde junio de 2013 no menos de  47 toneladas de armamento y de munición atravesaron la frontera entre Siria y Turquía según una investigación realizada por la ONU.
 De forma intencionada, el estado turco ha hecho de la zona fronteriza entre Siria y Turquía una zona sin ley donde se encuentra por todas partes tráfico de todo tipo de mercancías (armas, coches de lujo…). Los controles de frontera se han convertido en imposibles al pertenecer la zonal dominio de las milicias islamistas, de bandas de individuos sin escrúpulos y de traficantes de todo tipo. 
 Sin embargo es el gobierno turco quien controla las informaciones vitales. Los  abogados ponen el ejemplo del yihadista turco Burak Yazici, muerto en Siria, y a quien las autoridades turcas habían detectado y dejado pasar a Siria para combatir al gobierno de Assad.
 Los yihadistas miembros de Al Qaeda patrullan por las calles de las ciudades del sur de Turquía. Human Rights Watch se indigna por la hipocresía turca que “concede un refugio seguro a criminales de guerra, a personas que han violado los derechos humanos”.  
 El pasado 7 de noviembre se llegó incluso a encontrar un camión lleno de lanza granadas, de bombas y de armas fabricadas en la fábrica  turca de Konya con destino a Siria y conducido por Heysem Topalca, combatiente en Siria y que campa a sus anchas gracias a sus contactos con los servicios secretos turcos.
 El « ejército criminal »: seis grupos terroristas, una sola ola de terror bajo el paraguas de la religión.
 Al-Qaeda, Ejército libre sirio (ELS), yihadistas y opositores de todo tipo. ¿Quiénes son los rebeldes sirios? ¿Quiénes son los criminales de guerra que hacen la guerra contra el pueblo sirio?
 La asociación divide estos grupos en seis: una división compleja y en continuo movimiento. Subrayan que el ELS y Al Qaeda dirigen a estos grupos, aunque hay que concebirlos como organizaciones con una estructura muy débil con influencia sobre débiles grupos de combatientes. 
 Sólo el envío de armas saudíes coordinado por la CIA ha conseguido unir por algún tiempo a estos grupos, conduciendo a rivalidades regulares por el reparto del botín.
 Por otro lado la distinción entre  los grupos próximos al ELS y  Al Qaeda es frecuentemente imposible al actuar siempre juntos. Por ejemplo, Osman Karahan, un turco que trabaja como abogado de Al Qaeda murió en Alepo en junio de 2012 mientras combatía con el ELS.  
 El primer grupo yihadista en Siria es el Frente islámico sirio. Entre 13 000 y 20000 hombres que se apoyan en la Brigada Ahrar Al-Sham. Este grupo  tiene importantes vínculos con Turquía e Irak, está ligado con el ELS y tiene como objetivo las regiones kurdas. 
El segundo grupo es el Frente islámico de liberación, con cinco brigadas. La de Tawhid en Alepo está vinculada con el ELS, la de Farouk en Alepo y Homs es cercana a Turquía. Las brigadas Islam (de Damasco) y Al Haq (de Homs) están vinculadas con Arabia Saudita. La quinta, Suquour al-Sham, cercana a Al Qaeda, está financiada por Qatar. Ésta última cuenta con 3 000 combatientes y la brigada Islam con 10 0000.  
 El tercer grupo, Ghuraba al-Sham , está compuesto de un gran número de ciudadanos turcos y se especializa , claro, en los ataques contra zonas kurdas.  
 El cuarto grupo, la Brigada de los mártires de Idlib, cada vez más formada por la organización islámica radical Suquor  al-Sham y financiada por los Qataríes, está ligada con Al Qaeda. La brigada Al-Resul, otra organización islámica radical, ha sido instaurada por Catar  y cuenta con su apoyo.  
 Hay que resaltar que organizaciones con base no en Siria sino en Líbano o en Irak, participan en los combates en Siria, como la brigada Abdullah Azzam, una organización salafista con base en Líbano y cercana a Al Qaeda. También Jund al-Sham, compuesta de yihadistas palestinos. 
 También se puede pensar en el ejército libre iraquí, organizado por gentes cercanas al antiguo presidente iraquí Tarik al-Hashimi. La mayoría de estos grupos funciona directamente con Al Qaeda.  
Quinto grupo y no el menor: el Frente Al Nosra, organización islamista fundamentalista que jurado obediencia a Al Qaeda en abril de 2013. Se cree que son 70 los atentados con bomba cometidos por esta organización terrorista entre hoy y junio de 2013. Este grupo intenta tomar el mando dela rebelión. 
 Se podría añadir el Estado islámico en Irak y Sham (ISIS), fuerte en Homs, Ar-Raqqah y Azez, donde las tropas llevan a cabo un combate contra los kurdos y van y vienen a través de la frontera entre Turquía y Siria y también entre la frontera entre Siria y Jordania. 
 Crímenes de guerra, crímenes contra la Humanidad: una larga lista de mártires del pueblo sirio
Los abogados turcos subrayan al menos 19 casos de crímenes de guerra contenidos en el Estatuto de Roma y 10 crímenes contra la Humanidad tal y como se recoge en el artículo 7 del mencionado Estatuto. Ambas definiciones se confunden con frecuencia en el caso de la llamada guerra civil siria.  
 Asesinatos y masacres: La Asociación ofrece como prueba el caso de 22 ataques mortíferos, esencialmente atentados con bomba que han sido directamente imputados a grupos rebeldes y reivindicados por estos grupos. 
 Entre los más destacados se puede pensar en los vehículos llenos de explosivos que estallaron el 28 de noviembre de 2012 en un barrio multiétnico, poblado por cristianos y drusos, en Jaramana con el resultado de 34 muertos y 83 heridos. 
 El 29 de enero de 2013, 80 cadáveres, la mayoría de niños, fueron encontrados ejecutados y con las manos atadas a la espalda a lo largo del río Quiq en Alepo, región controlada por el ELS.
 El 21 de febrero de 2013 una serie de explosiones reivindicadas por Al Qaeda hizo 161 muertos y 500 heridos en Damasco. 
 Exterminio de grupos raciales y religiosos: los ataques que tienen como objetivo las minorías religiosas (cristianos y chiíes) y étnicas (kurdos, drusos, alauíes) se multiplican. Podemos pensar en los ataques a los pueblos alauíes y kurdos en Latakia.
 Los militantes de Al-Nosra atacaron el 4 de agosto 8 pueblos de Latakia. Después de haberlos bombardeado, los yihadistas cometieron masacres con hachas, cuchillos y machetes. Varios cientos de muertos: todos los habitantes del pueblo Hrrata murieron, solo 12 sobrevivieron en Nabata.
 En Balluta los yihadistas se ocuparon de masacrar a los niños reunidos en la plaza del pueblo y después mataron a los adultos. Según el informe de Human Rights Watch, 190 personas habrían sido asesinadas, 200 habrían sido secuestradas, aunque las cifras podrían ser mucho más elevadas.  
 El recurso a armas químicas: Su uso ha sido demostrado, al menos en el ataque de la región oriental de Guta, en Damasco, el 21 de agosto. Así, si la Siria de Assad ha sido rápidamente acusada por los agresores, los hechos apuntan en otra dirección. 
Rusia había subrayado el hecho de que los misiles habían sido lanzados desde una zona controlada por Liwa al-Islam, milicia islamista. En mayo de 2013 el Ejército sirio ya había tomado muestras de gas sarín en soldados de Al-Nosra y otras armas de destrucción masiva más refinadas.
 Más tarde, en octubre de 2013, una explosión con bomba en la frontera turca sobre un puesto de control de los Kurdos de Ras al Ayn podría haber estado acompañada de armas químicas, según se ve en los síntomas de envenenamiento en algunos combatientes y en el humo amarillo de la explosión.
 No olvidemos que Carla del Ponte, miembro de la comisión de investigación de la ONU confirmó que no había ningún indicio de que el gobierno sirio hubiera usado estas armas, sino que podrían haber sido los rebeldes sirios.
 Ataques contra edificios educativos, religiosos y culturales: son frecuentes, más de 200 establecimientos escolares han sido destruidos por los combates. En enero de 2013 el hospital francés de Alepo fue víctima de un ataque con coche bomba por parte de Al-Nosra. 
 El 28 de marzo de 2013 la Universidad de Damasco fue víctima de un ataque con mortero que hizo 15 muertos y 20 heridos. El 21 de marzo la mezquita de Eman fue víctima de un ataque el viernes, día del rezo. El imán Sheikh Mohammed Said Ramadan, cercano a Assad, y otras 42 personas fueron asesinadas. 
 Los más importantes monumentos de la rica historia siria, inscritos en la lista de la UNESCO, ya han sido seriamente dañados y saqueados: el Krak de los caballeros, Palmira, el casco histórico de Damasco, los edificios medievales de Aleo, el bazar de Al-Madina o la gran mezquita de Alepo. 
Violaciones y acoso sexual: está demostrado que Al Qaeda y las organizaciones vinculadas con el ELS han violado a miles de mujeres y niños. Según la ONG “Mujeres en estado de sitio”, en 2012 está demostrado que tuvieron lugar 100 casos de violaciones, el 80% contra mujeres y adolescentes. Serían cifras muy subestimadas.  
 Ninguna de  las denuncias presentadas por « Abogados por la justicia” en Turquía contra los criminales de guerra y sus cómplices ha sido tomada en consideración por la justicia turca.  
 Sin embargo, el atentado islamista de Reyhanli, en la frontera turco-siria, el pasado mayo, que causó 46 muertos, despertó la conciencia del pueblo turco. Fue el punto de partida de la “rebelión de junio”, que zarandeó el gobierno autoritario de Erdogán, que hoy en día sigue debilitándose bajo el peso de los escándalos. 
Ahora, los abogados ávidos de justicia, los periodistas amigos de la paz, los diputados preocupados por la verdad, se giran hacia la justicia internacional: hace falta la expresión de un gran movimiento de solidaridad con el pueblo sirio que es víctima de una guerra de agresión. ¡La verdad debe ser pronunciada y se debe hacer justicia frente a los crímenes de guerra que sufre Siria!

Publicado originalmente en: INVESTIG'ACTION

El informe completo puede ser leído en: Barisdernegi (en inglés)

Traducción: Quique Guerrero para  Investig'Action

miércoles, 26 de abril de 2017

José Egido en RADIO VISITANTE: "Lo que sucede en Siria es una típica guerra colonial de dominación".

Publicado originalmente en: RadioCut

Idlib: ni un ataque químico del gobierno, ni un ataque terrorista de falsa bandera.

El 14 de enero de 2014 Richard Lloyd, ex-inspector de armas de la ONU, y Theodore A. Postol, profesor de Ciencia, Tecnología y Política de Seguridad del Instituto Tecnológico de Massachusetts, presentaron en Washington un detallado informe sobre el ataque químico que tuvo lugar en la Ghouta oriental de Damasco el 21 de agosto de 2013.
El gobierno de Al Assad fue acusado entonces por la OTAN, sus ONGs y los medios corporativos occidentales de haber ejecutado este ataque químico, el cuál fue utilizado como argumento para reclamar una intervención de la “comunidad internacional” en Siria, es decir, un “bombardeo humanitario” con la excusa de “proteger a la población civil” (la doctrina R2P, Responsibility to Protect) tal y como había ocurrido en Libia en 2011.
Sin embargo las conclusiones del informe no pudieron ser más contundentes: desde un riguroso punto de vista técnico y científico era imposible que el ataque químico hubiese sido lanzado desde las posiciones que ocupaba el ejército sirio. Las pruebas presentadas por la inteligencia estadounidense eran “erróneas”, es decir, eran pruebas falsas o manipuladas (si dejamos a un lado el lenguaje diplomático) y “necesitaban ser explicadas” por parte de Washington, según estos expertos [1].
En aquel entonces algunos prestigiosos analistas independientes y periodistas de investigación – como Seymour Hersh o Christof Lehmann, entre otros – ya escribieron sobre la forma en la que llegaron las armas químicas a Siria. Estados Unidos – con Obama y Hillary Clinton a la cabeza – envió armas químicas a Siria a través de Turquía desde los arsenales que controlaban en Libia tras la invasión terrorista del país y posterior asesinato extrajudicial de Gadafi. En el año 2012 el Pentágono y la CIA junto a los regímenes de Arabia Saudí, Catar y Turquía llegaron a un acuerdo para realizar (a través de sus “rebeldes moderados”) ataques químicos de falsa bandera en Siria y acusar de ello al gobierno de Al Assad para tratar de forzar así una intervención militar internacional para derrocarlo [2].
En resumen, los ataques químicos de 2013 en Damasco fueron provocados por los terroristas “moderados” con armas químicas que les proporcionaron sus patrocinadores. Concretamente fue organizado por la inteligencia saudí, cuyos “rebeldes” en Siria asesinaron a cientos de personas (incluidos decenas de niños) para presentarlos como víctimas de los “bombardeos del régimen” [3]. La OTAN esperaba repetir en Siria el libreto “humanitario” que aplicó en Libia. En aquellos momentos esta coalición del terror (OTAN-CCG-Al Qaeda) no contaba con la implicación tan directa, contundente y efectiva que tuvo Rusia en Siria posteriormente.
A día de hoy, tres años y medio después de los ataques químicos en la Ghouta oriental de Damasco, todavía desde Occidente (gobiernos, prensa y ONGs) se sigue acusando al “régimen de Al Assad” de cometer aquellos crímenes. Lejos de rectificar, la historia ha vuelto a repetirse.
La OTAN-CCG y su aparato de propaganda han vuelto a acusar al “régimen de Damasco” de lanzar un ataque químico contra civiles en Jan Sheijun, en la provincia siria de Idlib, ocurrido este martes  4 de abril, una zona controlada por los terroristas yihadistas. Un análisis detallado de los hechos y de las imágenes que fueron publicadas tras los ataques (como el realizado por Paul Antonopoulos para Al-Masdar News), podría llevarnos a concluir que se trata de un nuevo ataque de falsa bandera de los terroristas al servicio de la OTAN, acompañado de una burda campaña de propaganda protagonizada por los Cascos Blancos, el brazo humanitario de Al Qaeda en Siria. Tanto su puesta en escena como la fecha en la que se tuvieron lugar los hechos, en vísperas de la Conferencia de Bruselas sobre Siria, apuntan en esa dirección claramente.
Sin embargo, una información aparecida posteriormente nos obliga a matizar y dificulta aún más las conclusiones. El  portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov, confirmó que el ejército sirio había bombardeado un depósito de armas de los terroristas en Jan Sheijun, pero negaron rotundamente que hubiesen utilizado armas químicas. Este hecho, paradójicamente, refuerza el argumento de los terroristas y da “credibilidad” (al menos ante los ojos de Occidente) a las imágenes y vídeos difundidos por los medios corporativos, en los que se ven a decenas de civiles bajo los efectos de un supuesto ataque con “gas sarín” en Jan Sheijun, incluido decenas de niños. Por cierto, hablando de civiles y niños, cabe hacerse algunas preguntas:
¿Cómo había tantos niños muertos en el lugar del ataque (se habla de 30 niños de los aproximadamente 90 muertos que hubo en total) y sin embargo no hemos visto a ninguna mujer muerta o herida en las imágenes y vídeos difundidos? ¿Por qué había a esa horas de la noche tantos niños reunidos (incluidos bebés) cerca de un almacén de armas situado a las afueras de la ciudad? ¿Cómo es posible que en una ciudad controlada por los terroristas de Al Qaeda (llamados “rebeldes”) todos los muertos sean “civiles”, según nos relatan los medios de comunicación y gobiernos occidentales? ¿Por qué algunas de las 250 personas que fueron secuestradas por terroristas de Al Qaeda una semana antes en Majdal y Khattab, aparecen ahora entre las víctimas del ataque químico de Jan Sheijun? Todavía son muchas las cuestiones que están por aclarar [4].
Más allá de estas y otras preguntas que debemos hacernos, la hipótesis más plausible que personalmente barajo para explicar lo ocurrido, partiendo de la información que he podido ver hasta ahora, es que los terroristas de Jan Sheijun fueron “gaseados” con sus propias armas  químicas después de que el ejército sirio bombardeara sus almacenes. Posteriormente esta situación fue aprovechada por los terroristas y su aparato de propaganda para recrear sobre el terreno un ataque  químico por parte de la “aviación del régimen”. Todo esto sin descartar que los terroristas colocaran en la “escena del crimen” los cuerpos de otras personas asesinadas por ellos mismos, como ya hicieron en la Ghouta oriental de Damasco en agosto de 2013.
Por lo tanto, no existió ningún ataque químico por parte del legítimo gobierno de Siria, que no obtendría ningún beneficio (más bien todo lo contrario) de un ataque de este tipo porque no lo necesita para ganar la guerra contra el terrorismo, ni tampoco se ha demostrado que lo hiciera en el pasado. Pero tampoco es exactamente un atentado de falsa bandera al uso como el ocurrido en agosto de 2013. O al menos esto es lo que se desprende tras la confirmación del ataque por parte de Siria al depósito de armas químicas de los terroristas. Fue, eso sin duda, una operación de propaganda de guerra contra Siria lanzada por sus enemigos, que actuaron al unísono cada uno de ellos desde su trinchera: terroristas sobre el terreno, gobiernos de la OTAN, las principales agencias de noticias, medios corporativos, activistas y organizaciones humanitarias financiadas por las grandes corporaciones occidentales…
En cualquier caso, la absoluta  torpeza (¿o hay algo más que se nos escapa?) del gobierno sirio resulta incomprensible. ¿Por qué a 24 horas de una importante conferencia internacional sobre Siria deciden bombardear un “depósito de armas químicas” sabiendo que esta acción iba a ser utilizada y manipulada por sus enemigos?
No hubo  que esperar mucho tiempo para comprobarlo. Estados Unidos, Reino Unido y Francia convocaron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar el asunto. Acusaron de nuevo al “régimen de Al Assad” del ataque químico. No presentaron ninguna prueba, puesto que no ha habido tiempo para una investigación. Sus graves acusaciones se basan en la palabra de los terroristas de Al Qaeda en Siria, del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, y de los vídeos e imágenes que difunden los Cascos Blancos a través del Alepo Media Center (AMC) y otras agencias de propaganda yihadista. Es decir, las potencias occidentales en la ONU ejercen de facto como portavoces de Al Qaeda en Siria.  En realidad, con esta reunión de urgencia del Consejo de Seguridad, la OTAN únicamente trataba de escenificar ante el mundo la supuesta crueldad del “régimen sirio” y la necesidad imperiosa de intervenir en Siria por razones “humanitarias” y para poder juzgar internacionalmente a  Bashar al-Assad por cometer “crímenes contra la humanidad”. Afortunadamente se encontraron con el veto de Rusia y China nuevamente.
En esa reunión del Consejo de Seguridad, el representante de Reino Unido, Mark Rycroft, dijo desconocer el uso de armas químicas por parte de los “rebeldes sirios”, en respuesta a una acusación de Rusia que exhortó a los presentes a investigar también esos ataques por parte de los “rebeldes” apoyados por Occidente. Hay que ser muy cínico para alegar “desconocimiento” desde una responsabilidad política de tan alto nivel, cuando existen pruebas contundentes del uso de armas químicas por parte de los terroristas en Siria. Sin ir más lejos, en agosto de 2016 en Alepo, cuando los “rebeldes” que patrocina el propio Reino Unido y la OTAN, bombardearon con gas sarín a la población civil de Alepo de la zona controlada por el gobierno sirio. Este ataque (y otros semejantes) no tuvo la misma repercusión mediática ni política, lógicamente. Además, la alta funcionaria de la ONU Carla del Ponte, cuando dirigía la Comisión Internacional de la ONU sobre Siria a principios del año 2013, afirmó que eran los “rebeldes” y no el gobierno quienes estaban utilizando gas sarín contra los civiles en Siria en aquel momento. La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés) no tuvo más remedio que reconocer, dos años y medio después de iniciar su investigación, que fueron los “rebeldes” y no el gobierno quien llevó a cabo el famoso y tan manipulado ataque con gas sarín en la Ghouta oriental de Damasco en agosto del año 2013.
Ahora, a pesar de la contundente evidencia que existe y que desacredita sus argumentos, desde Occidente pretenden resucitar el fantasma de las armas químicas para recuperar el pulso en una guerra que tienen perdida. EE.UU., Reino Unido y Francia conocen perfectamente el uso de armas químicas por parte de los yihadistas porque son ellos quienes los financian, dirigen y entrenan para que siembren el terror en Siria.
Estados Unidos y algunos aliados europeos están entrenando a rebeldes sirios sobre cómo asegurar arsenales de armas  químicas en Siria, dijo a CNN un alto funcionario estadounidense y varios diplomáticos de alto rango. El entrenamiento, que se está llevando a cabo en Jordania y Turquía, incluye cómo monitorear y asegurar las existencias y manejar los sitios y los materiales de las armas (…). [Estados Unidos apoya a los rebeldes sirios con el entrenamiento para proteger armas químicas,- CNN, Departamento de Seguridad, 9 de diciembre de 2012]
REFERENCIAS – NOTAS
[1] Possible Implications of Faulty US Technical Intelligence in the Damascus Nerve Agent Attack of August 21, 2013,- (PDF) un informa del Grupo de Trabajo sobre Ciencia, Tecnología y Seguridad Global (Instituto de Tecnología  de Massachusetts) http://www.voltairenet.org/IMG/pdf/possible-implications-of-bad-intelligence.pdf
Leer también: The Failed Pretext For War: Seymour Hersh, Eliot Higgins, MIT Rocket Scientists On Sarin Gas Attack (Mint Press News, 15/4/2015) http://www.mintpressnews.com/the-failed-pretext-for-war-seymour-hersh-eliot-higgins-mit-professors-on-sarin-gas-attack/188597/
[2] Seymour Hersh Says Hillary Approved Sending Libya’s Sarin to Syrian Rebels,- artículo del historiador e investigador Eric Zuesse (Strategic Culture Foundation, 28/4/2016) http://www.strategic-culture.org/news/2016/04/28/seymour-hersh-hillary-approved-sending-libya-sarin-syrian-rebels.html
[3] The East Ghouta Chemical Attacks (2013): US-Backed False Flag? Killing Syrian Children to Justify a “Humanitarian” Military Intervention,- Julie Lévesque recupera un artículo del profesor Michel Chossudovsky sobre aquellos ataques químicos (Global Research, 6/4/2017) http://www.globalresearch.ca/the-ghouta-chemical-attacks-us-backed-false-flag-killing-children-to-justify-a-humanitarian-military-intervention/5351363
[4] Sacando conclusiones; algo no cuadra en el ataque químico de Idlib,- un artículo de Paul Antonopoulos para  Al-Masdar News (AMN), publicado el mismo día del ataque químico (4/4/2017) https://www.almasdarnews.com/article/sacando-conclusiones-algo-no-cuadra-en-el-ataque-quimico-de-idlib/

Publicado originalmente en: El Mirador Global

viernes, 3 de marzo de 2017

Reportaje: Niños de Siria; una infancia entre balas.

Basta poner unos instantes la mirada sobre los niños de Siria para ver cómo les afecta la guerra que desangra al país. Esta es la historia de las principales víctimas de cualquier conflicto armado, de las más inocentes y vulnerables, que acaban pagando un alto precio por las acciones de unos adultos cuya única preocupación debería ser precisamente protegerlos. Un equipo de RT ha comprobado en ese país devastado por las bombas que la sonrisa de los niños parece ser la única fuente de esperanza.